Los árboles secos del parque de Cobas serán talados por el riesgo de que caigan
LEMOS
La reparación de la pasarela del paseo fluvial dañada por el desplome de un aliso se realizará después de la corta
11 feb 2026 . Actualizado a las 18:04 h.Los fuertes vientos asociados a una de las últimas borrascas provocaron en Monforte, hace ahora dos semanas, la caída de un aliso de gran tamaño sobre la pasarela del paseo fluvial que comunica ambas márgenes del Cabe aguas abajo de la nueva presa de A Pinguela. Del porte del árbol, que afortunadamente se vino abajo cuando nadie atravesaba la zona, hablan a las claras los daños aún visibles en los laterales del puente. La obra fue entregada al Ayuntamiento por la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil al inaugurarse el último tramo del paseo del río y los arreglos deberán ser costeados por ello con cargo al presupuesto municipal. El gobierno local prepara, por otro lado, una tala selectiva en esa zona, en cuyas proximidades existe un área de juego infantil integrada en el parque de Cobas.
El alcalde, José Tomé, confirmó que se ha encargado una tasación de los desperfectos causados por la caída del árbol, de gran altura tenía y un tronco de diámetro considerable, que aplastó la barandilla metálica en ambos laterales de la pasarela de madera. «Endereitar a varanda vai resultar imposible no estado no que quedou. Haberá que cortala e poñer novos tramos enteiros nos laterais onde dobrou», señala Tomé.
Un circuito infantil
Simultáneamente, se pidió además la elaboración de un informe sobre el estado de los árboles de esa ribera del río situados en el entorno del que se cayó sobre la pasarela del paseo fluvial. Justo al lado de donde se encuentran discurre un ramal del sendero, y a escasos metros está el circuito infantil provisto de señales de tráfico que forma parte del parque de Cobas. El alcalde dice que se actuará en consonancia con el dictamen de los técnicos, aunque avanza que posiblemente sea necesario talar tres de los árboles que se levantan en ese lugar.
Dos de ellos están secos y al menos otro presenta claro síntomas de estar también afectado por la enfermedad que desde hace años ataca a los alisos, especie arbórea que prolifera especialmente en las riberas de los ríos. La Confederación Hidrográfica del Miño-Sil encargó en el 2015 un estudio, en colaboración con la Universidade de Santiago, para evaluar el alcance del problema y desarrollar medidas de gestión y regeneración de los espacios afectados en las zonas de dominio hidráulico.
Basta una comunicación
Los árboles cuyo estado de conservación está valorando el Ayuntamiento se ubican en una zona de dominio cuya titularidad compete a la confederación hidrográfica. Pero la administración local puede actuar de forma directa si sus informes determinan que existe una situación de peligro. En este supuesto, basta con comunicar la realización de la tala al organismo responsable. Los alisos de su entorno que planteen peligro serán suprimidos antes de acometer las obras de reparación de la pasarela de A Pinguela, que según indica el alcalde serán contratadas por la vía de urgencia.
Una intensa limpieza todavía insuficiente
La enfermedad causada por un hongo que afecta a los alisos supone, según la confederación hidrográfica, un coste económico elevado derivado de los trabajos de retirada de madera muerta caída sobre los cauces. Con estas labores se busca evitar impactos ecológicos negativos en el estado de las masas de agua y también impedir embolsamientos de agua en períodos de crecidas. A través de la empresa pública Tragsa, el pasado año se realizó una importante limpieza a altura del paseo fluvial del Cabe, entre A Pinguela y el puente de Piñeira. Quedan en la ribera, sin embargo, numerosos ejemplares con síntomas de padecer esta enfermedad que, en algunos casos, presentan una preocupante inclinación hacia la senda peatonal.