monforte / la voz

Desde finales del 2019, la aldea soberina de A Barca cuenta con un importante atractivo turístico que permite disfrutar de un singular paraje de la Ribeira Sacra: la desembocadura del Cabe en el Sil. Para ello se construyó el mirador de Pena do Conde. Las obras comenzaron en el 2017, pero no se pudieron dar por finalizadas hasta dos años más tarde, una vez pasado un período de homologación y después de que se talasen y se retirasen los pinos quemados en un incendio en el 2017. El paisaje que se puede ver desde el mirador forma parte de la Red Natura 2000, dentro de la zona especial de protección denominada Cañón del Sil.

El mirador se encuentra a 1,5 kilómetros de distancia de la aldea de A Barca, junto a la carretera que une Nogueira con dicha localidad. Dispone de una pequeña área de aparcamiento y de un amplio panel interpretativo. Desde la plataforma se divisa a la derecha la pequeña estación de tren de Santo Estevo - en el municipio de Pantón- y el punto de confluencia del Cabe y el Sil. A la izquierda se halla el monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil -hoy convertido en parador- y por debajo del mirador, la aldea de A Barca.

Rutas de senderismo

Una vez visitado el mirador, se puede complementar el recorrido acercándose a A Barca y descubriendo su entorno a través de dos posibles rutas de senderismo. La aldea está asentada a media ladera del monte de Nogueira, en las proximidades de la confluencia del río Cabe en el Sil. Por este lugar pasaba el camino real, una antigua calzada que procedía del monasterio de Santo Estevo y que bajaba hasta el río. El cauce se podía atravesar desde el puerto fluvial conocido como Barca de Santo Estevo, situado justo por debajo de la aldea. Desde este punto se trasladaban los pasajeros y el ganado entre la orilla lucense y la ourensana. Sobre este paso tenían jurisdicción los monasterios de Santo Estevo y Santa Cristina.

Actualmente apenas se conservan tramos con el empedrado original del camino. Uno de ellos es el que pasa por la aldea, aunque el estado del firme es bastante deficiente, y otro, el que salía de A Barca en dirección a Nogueira, aunque fue recubierto de una capa de cemento. En cuanto a arquitectura tradicional, se destacan una rústica fuente y dos antiguas bodegas -en la parte alta del pueblo- que dependían del convento de Santo Estevo. Una de ellas se llama precisamente Adega dos Frades.

La mayor parte la ribera de A Barca -la situada en el Cabe y la que está en el Sil- se dedicada al viñedo y una pequeña parte estaba ocupada por huertos y pastizales. Las viñas situadas en la orilla del Sil llegaban hasta las proximidades del embalse de Santo Estevo. En ellas se producía mucho vino, que en buena parte era destinado a la venta en la ciudad de Lugo y otras partes de la provincia. El vino era transportado en pellejos desde las bodegas de A Barca hasta la estación de ferrocarril de Santo Estevo. Después se vaciaba en grandes toneles de madera para su transporte en tren. Más tarde se transportó en pequeños camiones o carrocetas, cuando se construyó la carretera hasta la estación.

De A Barca salen dos antiguos caminos que en tiempos fueron muy transitados por los vecinos del lugar. Estaba el Camiño da Tapada, por el que accedían al souto de castaños y a los viñedos que estaban en esta zona de la ribera del Cabe. El Camiño da Tapada se encuentra a unos cuatrocientos metros de la capilla de A Barca y arranca a la izquierda de la carretera que sube a Nogueira.

El otro camino -conocido por Camiño do Tirxo- arranca de la parte alta de la aldea y daba acceso a unas cuadras situadas a unos ochocientos metros de distancia. También se utilizaba para acceder a los viñedos y a algunas praderías a las que se llevaba a pastar el ganado vacuno y lanar. Hace unos treinta años toda esta zona estaba dedicada a viñedos, que convivían con algunos ejemplares de alcornoques centenarios. A medida que se fueron abandonando las viñas, el alcornoque fue cobrando protagonismo y hoy es la especie dominante en esta zona. Ahora se pueden admirar enormes ejemplares , algunos de ellos con una altura que supera los quince metros. El corcho fue también una importante fuente de ingresos para los vecinos, ya que antiguamente se extraía la corteza de los alcornoques, que se llevaba a la estación del tren de San Estevo para su transporte y venta.

DESDE SOBER

Hay que salir de la capital municipal por la carretera que lleva a Santo Estevo de Anllo y O Arroxó. En el kilómetro 5,5 hay un desvío a la derecha hacia Nogueira y A Barca. El mirador está en el kilómetro 9,5

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Donde el río Cabe se entrega al Sil