El Concello estudiará caso por caso las peticiones para ampliar terrazas

Francisco Albo
francisco albo MONFORTE / LA

LEMOS

En la calle Cardenal de Monforte, recién reformada, ya se instalaron las mamparas que señalan los límite de las terrazas de los negocios de hostelería
En la calle Cardenal de Monforte, recién reformada, ya se instalaron las mamparas que señalan los límite de las terrazas de los negocios de hostelería CARLOS CORTÉS

Los hosteleros de Monforte afrontan con preocupación la nueva fase de desescalada

05 may 2020 . Actualizado a las 23:01 h.

El Ayuntamiento de Monforte estudiará caso por caso las peticiones que pueda recibir por parte de los propietarios de bares, cafeterías y restaurantes para que se les autorice la ampliación del espacio reservado para instalar terrazas en el exterior durante la denominada fase 1 de la desescalada, que empezará el próximo lunes. Desde el gobierno local señalan a este respecto que no se oponen en principio a que se amplíen estas zonas con el fin de poder colocar más mesas y acoger a más clientes, pero precisan que los permisos se concederán en función de criterios como la situación de cada local y las dificultades que puedan suponer las terrazas para el tránsito de personas y vehículos o para el acceso a otros negocios situados en su entorno.

Desde la asociación provincial de hosteleros consideran que sin estas autorizaciones y sin otras medidas de apoyo, será difícil que los negocios del sector se decidan a a reiniciar su actividad a corto plazo. «Eso dependerá mucho de las medidas que vayan tomando esta semana las diferentes administraciones», señala Beatriz Vila, representante de la asociación provincial de hosteleros en el sur lucense. «Pero por ahora, que nosotros sepamos, casi no hay ningún negocio en este territorio que esté dispuesto a abrir su terraza la semana que viene».

La asociación empresarial, asimismo, califica de insuficiente la autorización -aprobada recientemente por el Gobierno central- para utilizar el 50% del aforo de las terrazas y señala que seguirá trabajando para conseguir que se aumente ese porcentaje. «Además del aforo, hay que tener en cuenta la distancia de seguridad que hay que establecer entre las mesas», dice Vila. Otra cuestión pendiente de resolver, añade, es la concesión de ayudas para afrontar el pago de los alquileres de los locales. «En las condiciones actuales, a los hosteleros no les compensa abrir, porque las ganancias no les llegarían no ya para pagar a los trabajadores, sino para pagar el recibo de la luz», concluye.

El PP monfortino pide más flexibilidad y apoyo en el aspecto tributario

El grupo popular de la corporación de Monforte anunció que propondrá al gobierno local la aplicación de varias medidas con el objetivo ayudar a las empresas locales de hostelería a sobrellevar los efectos de la crisis sanitaria y a recuperar su actividad tras el período de cierre obligatoria. Desde el PP señalan que se estas iniciativas fueron acordadas después de una videoconferencia mantenida ayerentre la portavoz municipal Katy Varela, el concejal Roberto Eireos -que desarrolla su labor profesional en este sector- y la diputada autonómica Raquel Arias con el presidente de la asociación provincial de empresas de hostelería, Cheché Real, y la representante de esta entidad en el sur lucense, Beatriz Vila.

Según los populares, los representantes de los hosteleros «apuntaron dúas medidas que poden ser aplicadas polo Concello e que serían de gran relevancia para o sector». Por un lado , piden que se permita la ampliación de los espacios autorizados para instalar terrazas en el exterior de los bares y cafeterías una medida que los populares consideran como «imprescindible» teniendo en cienta «as necesidades de espazo que impoñen as medidas para evitar contaxios e as limitacións de aforos». Por otra parte, el Partido Popular dice que los hosteleros quieren que el Ayuntamiento «preste apoio ao sector pola vía tributaria, mediante a exención ou a bonificación de impostos».

Los populares consideran además que el sector de la hostelería es «fundamental na economía monfortina en concreto e da zona sur en xeral, e xoga un papel decisivo na creación de emprego». Los portavoces de esta formación dicen asimismo que están manteniendo actualmente una serie de encuentros telemáticos con representantes de diversos sectores económicos y socoales «para coñecer que pode facer a administración local para prestar axuda eficaz a cada un deles» en el contexto de la situación generada por la pandemia. Por otro lado, recuerdan que este grupo ya ha presentado en el Ayuntamiento diferentes iniciativas «para deseñar medidas de apoio para a reactivación económica». Una de estas propuestas -agregan- consiste en crear una comisión formada por todos los grupos políticos y por represantantes de los diversos sectores productivos y sociales cuyo fin sería «asesorar no deseño do plan de intervención municipal».

Diferentes opciones para tres negocios de hostelería situados en la misma calle

Entre los escasos empresarios de hostelería del sur lucense que están dispuestos a reabrir sus terrazas el lunes se halla Julio Méndez, propietario del restaurante monfortino La Polar, que se mantiene activo repartiendo comida a domicilio. En principio puede instalar seis mesas en el exterior. «Pero querería que o Concello nos permitise colocar dez mesas, porque así podería dar traballo a outros dous empregados, a maiores dos cinco que se van ocupar deste servizo», explica.

Por el contrario, el restaurante Lienzo -situado en la misma zona, en la calle Cardenal-no tiene previsto reabrir durante la fase 1 ni aunque el Ayuntamiento le permita colocar más mesas. «Echar a andar otra vez solo con la terraza y sin poder reabrir el interior me parece muy arriesgado, porque no podría cubrir los gastos», dice el dueño del negocio, Roberto Quiroga. «Con las distancias de seguridad nos queda un aforo muy reducido, sin contar con que la gente solo puede salir durante unas horas al día, así que soy partidario de esperar hasta que empiece la siguiente fase, el día 25», agrega.

Otro restaurante próximo, el Cardenal, solo reabriría el lunes si le permitiese instalar una veintena de mesas en la terraza. «Por debajo de ese número no me compensaría abrir, porque además de las limitaciones de aforo y de horario y de las distancias de seguridad, dependemos muchísimo del tiempo que haga, que en Galicia ya sabemos que es siempre muy variable», apunta el propietario, José Antonio Vázquez.