Brotes verdes entre el asfalto

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

La oposición responde a la avalancha de pavimentados de calles y pista con críticas por el acabado de algunas obras

01 abr 2019 . Actualizado a las 20:00 h.

«José Tomé, asfalto y olé». Un cartel con este lema colgaba de un compadre a la entrada de la casa de cultura de Monforte los pasados carnavales. Una fotografía del alcalde ponía rostro al muñeco, vestido de traje y provisto de una excavadora de juguete. Pocos gobiernos municipales hicieron bandera, con la intensidad del actual, de la reparación del firme en calles y pistas. Tomé saca pecho por las obras de estos últimos cuatro años. «Monforte está hoxe que non o coñece nin a nai que o pariu», dijo en la presentación de la candidatura que encabezará en las próximas elecciones. Los asfaltados, curiosamente, fueron también el caballo de batalla de la oposición para tratar de desgastarlo. En muchos casos, insiste la portavoz del PP, Julia Rodríguez, son solo «un lavado de cara».

«Se asfaltan muchas calles y pistas y está bien que se haga, pero además hay que hacerlo bien y en algunos casos el acabado de las obras deja mucho que desear», dice esta concejala. Las hierbas comienzan asomar ahora entre el pavimento en algunos tramos donde el aglomerado no compactó debidamente. «Hay muchos sitios que están así. En vez de hacer las cosas bien, de buscar obras que perduren, se gasta absurdamente el dinero», opina Julia Rodríguez.

Pasan muchos tractores

El PP sostiene que en Juan Montes y en Santa Mariña fue preciso repetir asfaltados por ese motivo. «En la periferia es un problema porque transitan muchos tractores y vehículos pesados que acentúan el desgaste del firme si no queda bien», apunta su portavoz. Julia Rodríguez cree, por otra parte, que en el asfaltado de Cobas debieron haber sido acondicionados también los laterales de esa calle. «El terreno en pendiente empuja a los peatones a invadir la calzada, a la que va a parar todo el agua cada vez que llueve. En poco tiempo, la calle va a quedar igual que estaba antes», vaticina.

No es fácil hacer un recuento de los proyectos de mejora del firme que se llevaron a cabo en el casco urbano y en las parroquias a lo largo de este mandato. En septiembre del pasado año, Tomé anunció quince obras en una sola tanda que salieron a concurso por 289.000 euros. Según estimaciones del PP, que recabó datos en la intervención municipal, la inversión en este tipo de actuaciones en el casco urbano y las zonas rurales rondaría los dos millones de euros.

Para el alcalde, la oposición pone el foco intencionadamente en las obras de asfaltado para dar a los vecinos una imagen sesgada de la gestión municipal. «Para eles non contan a depuradora do porto seco, os novos saneamentos, a traída de auga no barrio do hospital, a supresión de puntos de vertido ou a mellora da iluminación», señala. Tomé ironiza, por otra parte, sobre las críticas de los otros grupos de la corporación a los proyectos de pavimentado. «Din que só facemos asfaltados, o que é falso, e logo veñen aos plenos a esixirnos que os fagamos», apunta.

Problema de los técnicos

Por lo que se refiere al acabado de algunas obras, el alcalde sugiere que en caso de producirse algún fallo las críticas no deberían ir dirigidas al equipo de gobierno. «Nós non somos os que certificamos as obras. Se quen ten a dirección di que se realizaron conforme ao proxecto, o Concello non se pode negar a recibilas», argumenta.

El BNG planteó este problema en el último pleno municipal. «Non sei a qué e debido, se nalgúns casos ten que ver coa meteoroloxía adversa, pero hai rúas que podían quedar moito mellor», afirma el concejal Emilio Sánchez. El portavoz del Bloque reconoce que la calle de la Estrella «quedou como un guante», pero no cree que se pueda decir lo mismo en otras zonas. «As travesías da rúa Ourense puideron quedar moito máis a xeito», opina. Según su criterio, la dirección de obra y los propios técnicos municipales «deberían estar máis enriba» de las empresas para evitar problemas.