El alcalde promete obras de mejora y el PP y no adscritos cargan contra su gestión
17 nov 2017 . Actualizado a las 14:16 h.Los depósitos del monte de San Vicente volvieron a suministrar ayer agua a la red municipal en torno a las tres de la tarde. Pudieron abrirse de nuevo 32 horas después de que una avería en las proximidades de la vía del tren obligase a cortar el servicio en todo Monforte durante la tarde del jueves. Y cuando habían transcurrido doce horas desde una segunda rotura, esta vez en la calle Doctor Casares, que echó por tierra todas las previsiones sobre el restablecimiento del servicio. La situación no se normalizó en muchas zonas hasta bien entrada la madrugada, sobre todo en los pisos más altos.
La primera avería en la red general se produjo en las cercanías del paso a nivel de Rioseco. Debido a la complejidad de su reparación, que podía obligar a cortar el tráfico ferroviario, se optó por una solución de emergencia para que el agua procedente del monte Cornado pudiese llegar a San Vicente. Mediante una conexión de urgencia, a la altura del puerto seco, se enlazó la traída con la vieja conducción de Veiga. El plan funcionó hasta las tres de la madrugada, cuando reventó una tubería de fundición en la calle Doctor Casares.
A lo largo de la mañana de ayer el agua solo llegó y con escasa presión a algunas calles del centro, aquellas donde se concentran la mayor parte de los negocios. El resto de Monforte permaneció sin suministro hasta bien entrada la tarde. La apertura del depósito de San Vicente sirvió de poco en un primer momento, ya que el consumo era muy alto. Fue necesario aguardar a que los tanques se llenasen por segunda vez para que el agua llegase con cierta fuerza a muchas zonas. «Esta noite vai quedar todo solucionado», decía el alcalde, José Tomé, al cierre de esta edición.
Da igual quien pague
Tras estas dos averías, Tomé asume la necesidad de una renovación de los tramos más conflictivos de la red general, en la línea de las actuaciones programadas en el saneamiento. «Todos sabemos de onde ven o problema da auga. Non xurdiu nin hai dous días nin hai dous anos. Se nos centramos no saneamento foi porque o porto seco non o tiña e nos estaban caendo multas continuamente de cantidades moi elevadas», explica el alcalde. Más que quién las paga, lo importante a su juicio es que las obras se hagan. «Se o Concello non ten que pagar un peso mellor, e se ten que pagar tamén o fará», afirma.
No parece que ese argumento vaya a encontrar eco en la oposición. El PP anunció que llevará a pleno una iniciativa para que el alcalde «abandone a súa inacción e requira a Aqualia as obrigas establecidas no contrato». Por su parte, la portavoz del grupo no adscrito, Pilar López, cree que las últimas averías son fruto de una situación de «deixadez e abandono» consentida por el gobierno local, al que emplaza a aclarar sus planes para evitar que se repitan nuevamente.
Un revestimiento interior para no levantar las vías
La avería que propició la interrupción del suministro en todo Monforte fue localizada finalmente en las proximidades del paso a nivel de Rioseco. Afecta a un tramo de la tubería general que discurre a la altura de la caseta de Fenosa existente en esa zona. Para no tener que interrumpir el tráfico ferroviario, el Ayuntamiento estudia con Aqualia alguna solución que no obligue a levantar un tramo amplio de pavimento. La más factible parece introducir un revestimiento interior con un plástico de uso alimentario.
Colas en la fuente de Rioseco y evasivas ante las quejas
La prolongada interrupción del suministro de agua tuvo reflejo en las largas colas que se formaron ayer en la fuente del barrio de Rioseco. «Non bota tanto como outros anos, pero polo menos librou da seca. Xa é bastante molestia non ter auga como para ter que mercala para lavar», decía una vecina pertrechada con varias garrafas. Las averías que dejaron fuera de servicio la traída municipal también se notaron en tiendas y supermercados, que en muchos casos tuvieron que a reponer existencias poco después del mediodía.
A esa hora, las quejas por la duración del corte de agua centraban todas las conversaciones. «O colmo é ter que chamar a un número de pago para obter explicacións da empresa», comentaba uno de los usuarios que trasladaron su malestar a este diario. Más que nunca, ayer la culpa no tenía dueño. En la oficina de Aqualia, y según indicaron varios vecinos, derivaban las quejas al ayuntamiento. Y a los que pedían cuentas llamando al consistorio los remitían a la empresa concesionaria para cumplimentar reclamaciones. «Se non se reclama, non podemos facer nada», era la contestación.
Cálculos fallidos
Los plazos que se barajaban para la reanudación del suministro en la totalidad del casco urbano fueron quedando descartados a lo largo de la jornada. No fue posible restablecerlo de noche ni tampoco al mediodía, como se pensaba a primera hora de la mañana. A eso de las cuatro de la tarde, se daba por bueno que el agua pudiese llegar de nuevo a todas las casas esa noche. Más de veinticuatro horas después del corte.