Tomé baraja prorrogar el actual al quedar sin ningún apoyo entre la oposición
13 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.El equipo de gobierno piensa ya en un plan B con vistas al debate de los presupuestos municipales del próximo año. Con el BNG alineado claramente en su contra, a cuenta de la negativa a rebajar el IBI, los socialistas no disponen de votos necesarios para sacar adelante en solitario las cuentas del 2017. No parece que Tomé vaya a agotar la segunda y última cuestión de confianza de la que puede echar mano en lo que resta de mandato. Tras lo visto en el último pleno, el alcalde parece abocado a prorrogar el presupuesto vigente.
La concejala de Esperta Monforte, Maribel García, lo tiene muy claro. «A actitude de cerrazón do alcalde no último pleno só se explica se xa ten decidido ir a unha prórroga dos actuais presupostos», opina. La negativa del alcalde a tomar en consideración las propuestas de los otros grupos sobre la bajada del IBI sienta, a su juicio, «un mal precedente» para que un gobierno en minoría pueda sacar adelante los presupuestos.
Tomé no confirma ni desmiente la posibilidad de una prórroga. «Cando chegue o momento, cada un votará o que considere conveniente», dice el alcalde en referencia a los presupuestos. La propuesta que llevará a pleno, según precisa, todavía no está cerrada. De ahí que no aportase los datos sobre prioridades en materia de inversión que le pidió Esperta Monforte en el último pleno. «Nin era un debate dos presupostos nin podemos darlle eses datos porque aínda non os temos», detalla.
Lo que está claro a estas alturas es que, si quiere evitar una prórroga del presupuesto, al equipo de gobierno no le queda otra salida que rebajar el coeficiente del IBI. PP y BNG no pasan por menos, y suman diez de los diecisiete concejales de la corporación. «A situación económica do Concello permite facer a rebaixa que pedimos. Se estamos a aprobar o pago fraccionado dos impostos municipais, é porque hai xente que o está a pasar mal», sostiene la portavoz del Bloque, Pilar López.
La bajada del IBI ha sido el caballo de batalla del PP en los últimos años, y su portavoz deja claro que serán coherentes con ese posicionamiento. «El año pasado defendimos lo mismo y mantuvimos esa postura en el debate de presupuestos», apunta Julia Rodríguez. Desde su punto de vista, también es bueno para la economía local «que haya recursos que queden en el bolsillo de los ciudadanos».
El PP pedirá bonificaciones para particulares por obras en el casco histórico
El BNG ya no prestó su apoyo al actual presupuesto municipal, lo que obligó al alcalde a agotar una primera cuestión de confianza. Pero su abstención, y la de Esperta Monforte, permitieron al equipo de gobierno rechazar con posterioridad las alegaciones vecinales que exigían la rebaja del IBI. Pilar López advirtió entonces que el Bloque cambiaría de criterio si Hacienda procedía a la revisión de los valores catastrales. Esa modificación no se ha producido, pero los nacionalistas consideran ahora que sería factible pasar del 0,60 a un coeficiente de en torno al 0,58. Supondría, según sus cálculos, renunciar solo a los 185.000 euros de subida de los ingresos de la contribución desde el 2015.
La propuesta del PP para la rebaja de la contribución es más ambiciosa que la del BNG. Los populares plantean reducir el coeficiente al 0,50 y ampliar el abanico de bonificaciones que recoge la modificación de ordenanzas fiscales aprobada en el último pleno. Entre otras cuestiones, demanda la ampliación de esos incentivos a los particulares que realicen rehabilitaciones en el casco histórico.
La prórroga de los presupuestos limitaría el margen de maniobra del equipo de gobierno en materia de inversiones en el 2017. Aun así, los responsables municipales entienden que el escenario económico no sería peor que si tuviesen que renunciar a esos 185.000 euros de la bajada del IBI. «O que buscan algúns é volver poñer ao Concello nunha situación límite, para logo presentar mocións pedindo obras que saben que non se poderían facer», afirma el alcalde.