El enigma de los lagares rupestres

Luis Díaz
luis díaz MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

Los hallazgos se suceden sin que los expertos lleguen a aclarar si son medievales o de mayor antigüedad

28 feb 2016 . Actualizado a las 09:59 h.

Son cuatro los lagares rupestres localizados hasta ahora en diferentes puntos de la Ribeira Sacra. «Se non aparecen máis é porque non se buscan», apunta el arqueólogo Iván Álvarez Merayo. El último hallazgo se produjo recientemente de forma casual en la parroquia de Bolmente, en Sober. Los trabajos de desbroce de una finca dejaron al descubierto una excavación en la roca destinada presumiblemente al prensado de algún fruto. ¿Uvas?, ¿aceitunas?, ¿quizás manzanas? La respuesta parece depender de su antigüedad. Y ahí, en la datación de los lagares, es donde nadie se pone de acuerdo.

La hipótesis más extendida entre los expertos es que estas construcciones tienen su origen en la Edad Media. «De confirmarse, pode dicirse case con total seguridade que eran para viño», opina Álvarez Merayo. A falta de pruebas concluyentes es la datación políticamente correcta. La construcción de los lagares vendría impuesta por el crecimiento de la superficie de viñedo en la Ribeira Sacra en esa etapa histórica, expansión que llegaría a su apogeo en el siglo XV.

Demanda de vino

«Debido al abaratamiento de relativo de los cereales en la segunda mitad del siglo XIV y todo el siglo XV, la gente dispuso de más dinero para gastárselo en vino, considerado un artículo de lujo en la Europa septentrional. Por consiguiente, la demanda vinícola fue más elevada que la demanda de otros productos, pese al descenso generalizado de la población», explica el geógrafo británico Tim Unwin en uno de sus exhaustivos tratados sobre historia de la viticultura.

El historiador Juan Antonio López Sabatel, con raíces familiares en Pantón, ha recopilado abundantes documentos de los monasterios de la Ribeira Sacra que avalan esa fuerte expansión del viñedo. Pero en los foros, principal fuente de datos para los investigadores, no hay alusiones a los lagares. «Este tipo de afloramientos están sometidos a una fuerte erosión y es difícil que puedan aparecer restos de polen de olivos o de vid», advierte el experto en cultura castreña Ramón Fábregas, partidario a falta de otras evidencias de la teoría del origen medieval de los lagares.

Al sumiller coruñés Luis Paadín se debe el reciente interés por este tipo de construcciones, A finales del 2013, dio a conocer los resultados de un trabajo de campo que le había llevado a localizar trece lagares rupestres en diferentes puntos del sur de Galicia. Hoy son más del doble. «En Galicia se hace vino desde los romanos, frente a otras zonas como La Rioja, que tienen una historia vitícola más reciente», defiende Paadín.

ORIGEN

¿Qué dimensión tenía la viticultura en la época romana?

Los restos de ánforas apuntan a una importación masiva de vinos de baja calidad procedentes del sur de la península durante la colonización romana. No parece que el cultivo de la vid tuviese un gran arraigo en Galicia al menos hasta el primer siglo de nuestra era, cuando Roma tomó medidas ante la proliferación de viñedos en las zonas conquistadas. Expertos como el profesor de la Universidad de Santiago Antonio Rodríguez Colmenero consideran, no obstante, que muchos lagares rupestres tienen un origen indudablemente romano.

DESARROLLO

¿Cuándo se produjo la expansión del viñedo en la zona?

La expansión del viñedo en la Ribeira Sacra se produjo en la Edad Media y fue impulsada por las órdenes monásticas. Se tiende a exagerar, sin embargo, su papel en la introducción de las variedades viníferas durante esa etapa histórica. Las modernas técnicas de ADN ponen de manifiesto una complejidad genética que solo se explica por una presencia anterior en Galicia. El reciente descubrimiento de semillas de vitis vinífera en el norte de Portugal, en un yacimiento de entre 3.000 y 4.000 años de antigüedad, podría avalar esta tesis.

INVESTIGACIÓN

¿Dónde radica el problema para datar los lagares?

Por un lado, no se conservan restos paleobotánicos, es decir, de semillas, que permitan definir el uso y antigüedad de los lagares. Tampoco se investigaron los contextos arqueológicos ligados a estas construcciones. La mayoría de los lagares descubiertos en Galicia tienen una tipología más próxima a los que existen en el norte de Portugal y en países de la franja mediterránea que a los localizados en La Rioja.