El administrador concursal libera el pago de las primeras nóminas pendientes
05 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.El proceso de liquidación que abrió a finales del pasado mes de enero el Juzgado de lo Mercantil de Lugo no afectará por el momento a la actividad del Matadero Frigorífico de Lemos. Las instalaciones seguirán funcionando mientras se gestiona una salida a la delicada situación económica en la que está inmersa la empresa. La única condición es que no se incremente la deuda que arrastra actualmente. El administrador concursal, en el que recae ahora la dirección de Mafrilemos, deberá presentar una auditoría de las cuentas cada tres meses en el juzgado.
«O matadoiro vai seguir funcionando normalmente baixo a tutela do administrador concursal», explica el alcalde de Monforte, José Tomé. Ayer se entrevistó en Lugo con el economista que designó el juzgado para que administre Mafrilemos durante el proceso de liquidación. El encuentro, a juicio de Tomé, fue «enormemente satisfactorio».
«Atopei unha vontade clara de manter a empresa en funcionamento e de garantir a continuidade dos postos de traballo. O Concello vai facer todo o que estea na súa man, e así llo fixen saber ao administrador concursal», señala el regidor.
Auditorías trimestrales
En la primera quincena de febrero, el administrador concursal deberá remitir al juzgado de lo mercantil un informe de liquidación del matadero del polígono industrial de O Reboredo. La documentación incluirá la tasación del valor de la empresa y la valoración tanto de su deuda como de los impagos en los que hayan incurrido sus clientes. «O primeiro é ter claro o que vale e o que debe», destaca el alcalde. A partir de esas cifras -prosigue- «traballarase para atopar un comprador de toda a unidade produtiva». Cualquier solución precisará, en todo caso, el visto bueno del juzgado que abrió el proceso de liquidación.
El alcalde y los hasta ahora administradores de la empresa coinciden en la necesidad de evitar a toda costa una venta por lotes de las instalaciones. «Se chega a fraccionarse, acabouse a empresa», dice Tomé. Los promotores de Mafrilemos aseguran que echaron mano del proceso de liquidación como «mal menor», con el objetivo de evitar precisamente una subasta por lotes para hacer frente a la deuda. Mientras se resuelve este procedimiento, dan por sentado que aparecerán firmas interesadas en hacerse cargo del matadero.
Después de escuchar al administrador concursal, Tomé comparte el optimismo de la empresa sobre una posible salida que no afecte a su actividad. «Hai posibles compradores que se interesaron por Mafrilemos e de feito xa hai algunha empresa colaborando cos antigos donos. Estou convencido da continuidade do matadoiro, seguro que aparecerá quen asuma a débeda», sostiene el alcalde. De momento, el administrador designado por el juzgado liberó el pago de las primeras nóminas que se adeudan a la plantilla.