Un derbi comarcal con dos caras

luis conde MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

Seiscientos aficionados se dieron cita en las gradas de A Pinguela
Seiscientos aficionados se dieron cita en las gradas de A Pinguela

Club Lemos y SD Chantada se alternaron en el dominio del partido

15 sep 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

El empate en el derbi entre el Club Lemos y la SD Chantada no dejó a todos contentos. El resultado fue justo, puesto que cada equipo dominó una parte, pero fueron los futbolistas de Alberto López los que dejaron mejores sensaciones, ya que cuando llevaron el peso del encuentro lo hicieron jugando con criterio y creando peligros. Por su parte, el Lemos dominó pero lo hizo por empuje. La entrada al terreno de juego de Chema y Mosqui fue determinante para el equilibrio del choque.

Los chantadinos se fueron contentos, porque arrancaron un punto en una plaza complicada como es A Pinguela, lo que supone un mérito añadido, teniendo en cuenta que se trata de un equipo en construcción. El club que preside José Antonio Méndez suma cinco puntos de doce posibles. Acumula dos empates, una victoria y una derrota.

Más preocupados acabaron los lemistas, que se abonan al empate -llevan tres-, lo que los deja con tan solo tres puntos en cuatro jornadas. Lo peor fue la imagen que ofrecieron en la primera parte, en la que fueron vapuleados en juego por su rival.

El entrenador del Lemos, Martín Murado, también está sorprendido y no encuentra explicación a lo que ocurrió en los primeros 45 minutos. «Fueron decepcionantes. Hubo demasiada ansiedad por llegar a la portería contraria, y vi a los futbolistas atenazados. Abusamos de balones frontales, y no recuperábamos. Esto no estaba en el guión inicial que trabajamos durante la semana», señala Murado.

Cambio de posiciones

Inicialmente sorprendió la presencia de Gustavo en la posición de lateral, sobre todo teniendo en cuenta lo que supone su presencia como centrocampista. «Lo coloqué ahí porque era la única opción. Es verdad que pensé en Armesto, pero prefería perder potencial en mediocampo y ganar un defensor, teniendo en cuenta el rival», comenta.

La ausencia de Gustavo en la línea medular la acusó el equipo, ya que Iván González y Iago se comieron literalmente a los centrocampistas del Lemos. «En la segunda mitad dimos entrada a Mosqui y a Chema, y eso nos permitió equilibrar y dominar el encuentro», dice Murado.

El preparador lucense admite su preocupación, y envía un mensaje claro a la plantilla. «Hay que ponerse las pilas», señala.

En el partido del domingo también se evidenció que algunos futbolistas están lejos de su mejor nivel. No obstante, su presencia en el equipo viene determinada por las lesiones de compañeros y porque la plantilla es corta. La recuperación de los lesionados tendrá como primera consecuencia que los más flojos pasarán al banquillo, y tendrán que trabajar más para regresar al once inicial. Disponer de toda la plantilla supondrá incrementar la competitividad.

La plantilla regresa esta tarde a los entrenamientos con la vista puesta en el partido del domingo ante el Xallas, el colista de la competición. Murado lo tiene claro: «Tenemos que conseguir la primera victoria ya. Ante el Xallas hemos de salir con esa convicción, tal y como hicimos en Castro. Este es el mensaje que le trasladaré a la plantilla en el entrenamiento de esta tarde».

El Lemos jugará mañana a última hora un nuevo amistoso ante el Ferreira, encuentro que servirá para que Mosqui, Camilo y Hugo vayan cogiendo forma, puesto que se trata de tres futbolistas que están llamados a marcar las diferencias, y más en esta situación delicada.

El equipo que prepara Martín Murado apenas existió en la primera entrega del choque