Alcaldes a ritmo de pasodoble

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

La investidura vuelve a coincidir en Monforte con la fiesta de San Antonio

14 jun 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Por segunda vez consecutiva, los plazos legales quisieron que la investidura del nuevo alcalde coincidiese con el día de San Antonio, fiesta grande en el barrio donde se ubica el consistorio monfortino. A las once de la mañana, hora de inicio del pleno, la charanga afinaba frente al ayuntamiento para iniciar el pasacalles. «Tedes que esperar un momento, están elixindo ao alcalde», le decía a los músicos un miembro de la organización. Pocos minutos después, desde el salón de sesiones se escuchaban los acordes de un pasodoble taurino. José Tomé se preparaba para dar su particular paseíllo.

El día de San Antonio no es laborable en Monforte. Ovidio Pérez Reñones, empresario e histórico militante del PSOE, paseaba en chándal por una calle céntrica ajeno al ceremonial de la investidura. Fue en su despacho, en las elecciones del 2003, cuando se cerró el pacto de los socialistas con el BNG que permitió a Severino Rodríguez acceder a la alcaldía. Esta vez han cambiado las tornas. Los socialistas fueron los más votados en las municipales y todo apunta a que ambos partidos están condenados a entenderse. Tras la ruptura inicial de las negociaciones, el Bloque quiso tender puentes ayer al votar a favor de la designación de Tomé como alcalde.

«É día de agradecementos», dijo el nuevo regidor, nada más recibir de Severino Rodríguez el bastón de mando. Uno fue para el BNG, por votarle «sen compromisos». Luego llegaron los abrazos con los cabezas de lista de todos los grupos de la corporación. Y uno fuera de protocolo con la concejala María Xosé Vega, mano derecha del anterior mandatario. ¿Otro guiño al pacto?

Seis concejales para un carga que se iba a repartir entre once

En las negociaciones para llegar a un posible pacto, interrumpidas sin acuerdos el día previo a la investidura, se barajaba el reparto de las distintas áreas municipales entre once concejales. Los seis del PSOE y cinco del BNG que habrían entrado en el equipo de gobierno de alcanzarse un acuerdo. No lo hubo y Tomé deberá comenzar a trabajar, a partir del lunes, en la reasignación de competencias entre sus compañeros de grupo.

¿Podrán seis ediles con toda esa carga de trabajo? El BNG entiende que no, sobre todo porque solo Tomé y Gloria Prada tienen experiencia en la gestión municipal. Esa será la principal baza del Bloque con vistas a una probable reanudación de las conversaciones, que se frustraron por sus aspiraciones en materia de urbanismo. El PSOE apuesta por un gobierno fuerte, pero ya dejó claro que no será a cualquier precio. «Sempre aceptaremos o diálogo sincero, pero non propostas para tratar de meternos un gol», avisa Tomé-