Ribeira Sacra comercializará tres millones de litros de la última añada
21 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Como el valor en el ejército, la calidad en los vinos se supone de antemano. Más aún, si están sometidos a una certificación de calidad. Si a ello sumamos los avances enológicos, y también que nadie tira piedras contra su propio tejado, queda escaso margen de sorpresa en las catas de calificación. No lo hay ni en esta y en ninguna de las denominaciones de origen que hacen este guiño al consumidor. Los expertos dieron ayer en Carballedo la nota de «muy buena» a la cosecha del 2014 en Ribeira Sacra. Habrá vinos para los que se quede corta y otros en los que resulte generosa, pero esa parece ser la media de lo que se coció en las bodegas.
La cata de calificación, de carácter itinerante, recaló esta vez en el municipio de Carballedo. En el consistorio de A Barrela se dio cita un panel de nueve especialistas que valoraron diez muestras de la última cosecha. Son dos por subzona y en ellas están representadas las bodegas de mayor volumen y otras más artesanales, por así decirlo. Se trata de que los catadores, en lo posible, tengan una perspectiva amplia de lo que dejó la vendimia. Y parece que deja cosas interesantes, al menos representativas del perfil que se espera de los vinos de esta zona.
«Son vinos muy representativos de la tipicidad de la zona, muy afrutados y minerales. Tienen mucha frescura, un carácter goloso que invita a beber», dice José Martínez Alonso, del panel de cata de Ribeira Sacra y uno de los integrantes de jurado. Entre sus compañeros estaban los sumilleres Mercedes González y Jorge Marcote, el enólogo Rubén Valverde, el catador del consejo regulador Antonio Raluy y el director técnico de la denominación de origen Valdeorras, Jorge Mazaira.
De fuera de Galicia, participaron en la cata de calificación Elena Barbería, de la Cofradía del Vino de Navarra, y Juan León y Andrés Camacho, de la Asociación de Jóvenes Amigos del Vino de Valdepeñas.
El consejo regulador destaca que es una «gran noticia» para todas las bodegas
Las calificaciones de añada surgieron en denominaciones de origen cuya producción se centraba fundamentalmente a vinos con permanencia en barrica. Era la forma de dar una orientación genérica al mercado sobre el potencial de una determinada añada para mantenerse el botella. Más recientemente, otras zonas volcadas a la elaboración de vinos jóvenes pusieron en marcha también catas de valoración de la cosecha. En Galicia, Ribeira Sacra y Rías Baixas las llevan a cabo con regularidad.
En su balance de la cata celebrada ayer, el consejo regulador de Ribeira Sacra señala que la calificación de «muy buena» para la añada del 2014 constituye una «gran noticia para el conjunto de las bodegas» y define la calidad de los vinos que se elaboran en esta denominación de origen. De la última cosecha se pondrán a la venta algo más de tres millones de litros, un volumen similar al que se comercializó de la vendimia del 2013.
Repunte de ventas
El consejo regulador de Ribeira Sacra aprecia una tendencia al alza en las ventas, una vez que el mercado acabó de digerir el récord de 4.700.000 litros de la cosecha del 2011. Incluso se especula con la posibilidad de recuperar en la próxima vendimia niveles de producción previos al 2013, cuando se situaba sistemáticamente por encima de los cinco millones de kilos de uva en la denominación de origen.