Fue la noticia del año y dejó en Monforte nada menos que 120 millones de euros. El gordo de la lotería del Niño puso a Monforte bajo los focos y a los monfortinos preguntándose unos a otros durante días a qué conocido le había tocado. En aquellos momentos no se sabía bien qué efecto tendría todo aquel dinero sobre la maltratada economía local. Diez meses después, ya hay algunas certezas más. La encuesta de Sondaxe cuenta que a la mayoría no le parece que aquella lluvia de millones haya servido finalmente para mejorar la situación económica de la ciudad.
En concreto, son un 63,3% de los encuestados los que contestan que no. El 30,7% mantiene la opinión contraria. Solo un 5,8% admite no tener una opinión al respecto y un mínimo 0,2% se niega a contestar. Si hubiese que trazar un retrato robot de los que ven con más escepticismo los supuestos efectos social y económicamente benéficos del premio de la lotería, se podría decir que los que menos se creen que aquello haya tenido alguna utilidad colectiva son los hombres de 35 a 54 años que se abstienen en las elecciones. La opinión de los jóvenes es algo más optimista y la de los votantes del PP también, aunque lo cierto es que las diferencias son poco significativas.
Si se analizan las respuestas en función de la edad de los encuestados, resulta que los que piensan que aquellos 120 millones no han servido para mejorar la economía son el 62,9% de los que tienen entre 18 y 34 años, el 70,5% de los de 35 a 54 y el 57% de los que tienen 55 o más. Y al contrario, consideran que sí ha servido el 34,2% de los más jóvenes, el 28 de los de mediana edad y el 31,3% de los mayores.
Los pesimistas que trabajan
Más curiosa resulta la diferencia de criterio entre los que tienen trabajo y los que no. Por alguna razón, los primeros son claramente mas pesimistas que los segundos. Entre los encuestados que dicen tener un empleo en estos momentos, -que son, por cierto, el 49,3% del total- piensan que la lotería está ayudando a la economía local un 29,3%, (1,4 puntos por debajo de la media) y sostienen que no el 67,8% (4,5 puntos más que el conjunto de la población). Entre los que no tienen un trabajo remunerado, un concepto que incluye tanto a los parados como a las amas de casa, los estudiantes y los jubilados, hay un 32,2% que ven efectos positivos y un 58,8 que no aprecian mejoría. Más que para los poseedores de los boletos premiados, se supone.