Las roscas del San Antonio volaron

LEMOS

ROI FERNANDEZ

1El Campo de San Antonio está estos días de celebración, y ayer más. Fue la jornada grande de las fiestas de este barrio monfortino y como marca la tradición tocaba vender roscas. En tiempos, la subasta de las roscas era una importante fuente de financiación para los organizadores. Ahora no es subasta, sino venta, y ya no tiene tanta importancia en la recaudación final. «Si seguimos haciéndolo es más que nada por mantener la tradición», cuenta Ricardo Pérez, el presidente de la comisión organizadora. Compraron mil roscas y las vendieron en pocas horas. Normalmente duran hasta la salida de la procesión, pero esta vez se agotaron mucho antes. Claro que la procesión no empezó hasta pasada la una, media hora más tarde de lo previsto. El retraso lo compensó un recorrido cortísimo por el aparcamiento de los hipermercados de la calle Chantada. No fue por no perder tiempo, sino porque ese es el itinerario habitual desde que la parroquia decidió eliminar el recorrido por la plaza del barrio y los Abeledos. La fiesta sigue hoy y mañana.