La Guardia Civil acusa a un vecino de la parroquia quiroguesa A Seara de iniciar el fuego por descuido
18 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El primer incendio forestal del año en el sur de Lugo fue provocado, pero no a propósito. Eso es al menos lo que piensan los agentes de la Guardia Civil que investigaron sobre el terreno lo que sucedió el día 10 en A Seara, cuando ardieron algo más de cuarenta hectáreas, todas de terreno protegido de la Red Natura. Un vecino de esa parroquia de Quiroga está formalmente acusado de haber iniciado el fuego.
Según la información facilitada ayer por la comandancia de la Guardia Civil en Lugo, el sospechoso es un hombre de 34 años que se mudó recientemente desde O Porriño hasta A Seara, donde tiene ahora su residencia habitual. Ahora tendrá que responder legalmente como supuestos responsable de un delito de incendio forestal.
Ardió casi veinticuatro horas
Los portavoces de la Guardia Civil no aclararon ayer si se trató de una quema de rastrojos que acabó descontrolándose o de un fuego encendido por alguna otra razón, pero sí señalan que todo apunta a que el hombre no provocó el incendio a propósito. El imputado ya prestó declaración en el juzgado de Monforte al que le corresponde investigar el caso.
El incendio de A Seara empezó a las diez y media de la mañana del lunes de la semana pasada. Estuvo activo durante horas hasta que los servicios de extinción lo dieron por controlado esa misma tarde. Sin embargo, siguió encendido durante la noche y solo consiguieron apagarlo a la mañana siguiente.
En esas casi veinticuatro horas, el fuego quemó cuarenta hectáreas de monte raso y 0,76 de superficie arbolada, según los cálculos provisionales difundidos la semana pasada por la Consellería de Medio Rural.