Monforte no pudo enterrar dignamente la sardina

La ceremonia del fin del Carnaval se suspendió por falta de «sacerdote»


monforte / la voz

Los carnavales de Monforte tuvieron ayer un colofón muy poco común, al no poder llevarse a cabo el tradicional Enterro da Sardiña. El motivo es que no se presentó ningún voluntario que quisiese desempeñar el personaje del «sacerdote» que encabeza habitualmente el cortejo y que se encarga de cantar o recitar las coplas satíricas ante la casa consistorial. A las ocho de la tarde, hora marcada para el inicio de la procesión, comparecieron varias mujeres enlutadas en la plaza de España, pero ninguna de ellas quiso asumir ese papel. De modo que el Enterro da Sardiña se limitó a algunos llantos y gritos y a los pocos minutos la ceremonia terminó casi sin que empezase realmente.

Hasta ayer por la mañana, por otra parte, ni siquiera se sabía si llegaría a celebrarse este festejo. El mal tiempo obligó a aplazar el desfile de comparsas del Martes de Carnaval -que finalmente se celebró el sábado- y en consecuencia, el Enterro da Sardiña tampoco tuvo lugar el Miércoles de Ceniza, cuando le habría correspondido. Ni la Confraría do Santo Enterro da Sardiña ni la concejalía de Cultura dieron después ninguna explicación al respecto y solo a última hora de la mañana de ayer se difundió el aviso de que la ceremonia tendría lugar por la tarde, lo que al final tampoco pudo ser. Para enterrar la sardina en el Cabe habrá que esperar al año próximo.

Coplas satíricas

El único recuerdo que quedará del Enterro da Sardiña son las coplas que debían haberse cantado al término de la procesión, que sí llegaron a escribirse. Entre sus temas, como cabía esperar, figuraba los recortes presupuestarios y la corrupción, que se mencionaban en las primeras estrofas: «O Mariano recortando, / o Rubalcaba á deriva / e por se isto non chegara / o Beiras sen directiva. / A Infanta non se entera / a pobriña ata dá pena,/ ¿pero a xente non dicía / que a tontiña era a Elena? / Bárcenas, Urdangarín, o Del Río? mogollón, / todos están ata as cellas / metidos na corrupción».

En los cantares también salió a relucir el Gordo de la lotería con el que la ciudad estrenó el año: «No Anduriña, no Manhattan, / no Río Sol, na Bodeguilla, / tocou moito na Estación / e ata tocou no Capilla». La creación de la asociación Semente de Monforte, con la que se pretende canalizar una parte de los fondos del premio, fue igualmente mencionada: «César, Eiriz, Severino, / Jevi, Baamonde e La Otero / todos metidos nun grupo / pola caza do diñeiro». Las coplas aludieron además a diversas cuestiones de la actualidad local, como los badenes de la calle Reboredo y los problemas con la pérgola del Parque dos Condes.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

Monforte no pudo enterrar dignamente la sardina