1Se conoce que este otoño la meteorología se está comportando como se espera de ella. Ni mucho frío ni mucho calor, nada de sustos de esos que alimentan el temor al cambio climático, lluvias generosas pero sin pasarse... Y pasa lo que pasa, que en los prados, bosques y huertas todo crece mucho. Me dirán que siempre publicamos en esta época del año fotografías y setas de grandes dimensiones. Y es cierto, pero créanme que no recordamos un año tan abundante en imágenes de portentos hortícolas y hongos fenomenales. Hoy van otras dos entregas y las dos vienen del municipio de Pantón. Justo a la derecha de estas líneas pueden ver el enorme repolo do monte, -una seta del género Sparassis que es perfectamente comestible- que encontraron tres amigos dando una vuelta por el monte. Suso Soneira, Toni García y Brais buscaban material para una buena setada, y lo encontraron. La cocinará Suso esta tarde para servirla durante la fiesta de conmemoración de su primer aniversario al frente del Mesón do Castro, la cafetería restaurante del campo de la feria de Ferreira de Pantón. De estos repolos la Wikipedia dice que pueden alcanzar los 24 centímetros de diámetro. Pues bien, este mide 46. Y pesa seis kilos. Buen provecho, para los tres que lo encontraron y para los demás que vayan a la fiesta.
Tampoco son cualquier cosa las calabazas que están saliendo en la huerta que cultiva Alicia Varela Rodríguez en la aldea de Oseira, también en Pantón y perteneciente en la parroquia de Santiago de Cangas. Alguna de estas calabazas llega a medir un metros ochenta centímetros de circunferencia y a pesar 43 kilos.
Y también castañas
2Tampoco estaban nada mal las castañas que ayer asaron en el magosto del colegio monfortino de A Gándara, una fiesta tan otoñal como las setas de las que hablábamos antes. No tenemos noticia de que las castañas de A Gándara tuviesen tamaños de récord. Eso sí, los que las probaron cuentan que estaban muy ricas. Como es habitual, las castañas asadas fueron la excusa para una tarde de fiesta en la que hubo espacio para juegos de todo tipo. Los chavales y sus profesores llevaban días preparándolo en clase, con trabajos manuales con las castañas como protagonistas y actividades didácticas sobre la fiesta del magosto y su historia.