El alcalde trató de salir ayer al paso de la creciente preocupación por el plan general con un mensaje tranquilizador. El gobierno municipal -destacó- «non vai tomar ningunha decisión que prexudique á maioría dos veciños de Monforte». Es más, Severino Rodríguez dejó claro que el documento urbanístico «pode ir ao caixón cando se queira», aunque desde su punto de vista esta no sería la mejor solución posible.
Según su criterio, cabe esperar que los problemas de edificabilidad derivados de las limitaciones del plan sobre alturas y fondos desaparezcan al aprobarse la alegación municipal. Sobre esta premisa, aboga por aprovechar la parte de la propuesta «que ninguén discute» pata trabajar en favor de un documento «que satisfaga a unha inmensa maioría».
Vale para A Coruña
La alegación municipal, detalló el alcalde, se hace eco de la normativa que recoge la propuesta del plan general de A Coruña, que actualmente está siendo revisada por los servicios de Urbanismo de la Xunta. «Se unha solución vale para A Coruña, cabe supoñer que tamén valerá para Monforte», señala Severino Rodríguez.
El revuelo causado por el plan en Monforte se debería en parte, a su juicio, a la proliferación de datos «falsos» sobre su repercusión, en especial en los aspectos relativos a las propiedades fuera de ordenamiento. Sea como fuere, el equipo de gobierno ni tiene una decisión tomada sobre el futuro del documento ni piensa tomarla en solitario. «No grupo de goberno non temos a competencia de aprobar ou rexeitar o plan. Que saia adiante ou non vai ser responsabilidade de todos», afirma el alcalde.