Los hosteleros claman al cielo

Ilenia pombar MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

La hostelería nota una mejoría después de un julio peor que el de 2011

08 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

La crisis económica no perdona a nadie y si hace unas semanas eran los comerciantes los que se quejaban por la situación actual, ahora son los hosteleros los que se lamentan. Este periódico salió a la calle para ponerse en contacto con el personal de los establecimientos de hostelería más centricos de Monforte, en concreto los de la zona de la Compañía y el Cardenal, y la mayoría coincide en que este verano está siendo mucho más flojo que el pasado. No obstante, se intentan consolar al notar una leve mejoría desde que comenzó el mes de agosto.

«La crisis se nota pero el mal tiempo tampoco ayudó mucho. Menos mal que el mes de agosto empezó un poco fuerte porque sino no sé que ibamos a hacer. De todas formas esto no es lo que era antes. Otros años la gente venía y se tomaba varias rondas y ahora se quedan solo con la primera. No vale de nada que tengamos clientela si no gastan», dice Carmen Castro, la encargadada de una cafetería, y añade: «Lo malo va a ser en invierno, que si el pasado fue pésimo este será mucho peor».

Otros en cambio, achacan el problema a la ley antitabaco. «Ahora la gente con el ansia de fumar toma solo una consumición» comenta Manuel Novais, gerente del bar Oasis.

El popular «tapeo»

Un hostelero de la calle Cardenal incluso comentó que las tapas deberían de empezar a cobrarse porque actualmente muchas personas cenan a base de picoteo para dejar de lado el menú o la carta. «Hoy en día se demandan mucho los menús o los bocadillos para compartir y eso lógicamente no da dinero. El comedor está vacío, por lo tanto habría que buscar otras alternativas», afirma. No obstante, depende del tipo de de establecimiento del que se trate, porque la encargada de un bar de la zona de la Compañía dice obtener buenos resultados ofreciendo estos tipos de pinchos. Lo que está claro es que en Monforte atraen tanto a vecinos como a turistas. «Aquí se come muy bien. Yo soy de Madrid pero veraneo en Sober todos los años y siempre vengo a Monforte de tapeo. De hecho, este verano vinieron unos amigos de Barcelona y les sorprende que haya esta oferta de tapas porque en otras ciudades hay que pagar hasta por unas simples aceitunas», dice Gema Rodríguez, una turista.

No todo son opiniones negativas al respecto. Hay algunos afortunados que con su clientela habitual se encuentran totalmente satisfechos. «Eu teño a mesma xente que todo o ano e non noto a crise», afirma el hostelero del bar y restaurante Mario. Incluso los del restaurante de raciones de la Compañía, O Xugo, comentan que el establecimiento está «a tope». «La verdad es que tenemos precios asequibles y nos adaptarnos al bolsillo de la gente. Además ofrecemos tanto bocadillos, como raciones o menú a la carta y eso a los clientes les gusta», dicen.

Promover la hostelería

Por otra parte, Aitor Rodríguez, del bar Agarimo, uno de los premiados en el concurso de tapas de este año, afirma que este certamen ha propiciado que hubiese más afluencia de gente en su establecimiento. «Con el concurso hubo más movimiento de gente. Creo que debería haber más iniciativas de este estilo durante todo el año para promover la hostelería», afirma.