Colocaron carteles en el centro para pedir a la Xunta que lo repare con urgencia
06 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.En la entrada del colegio público Frei Luis de Granada de Sarria cuelgan estos días unos curiosos carteles: «Queridos Reyes Magos, pedimos un cole digno e seguro». Y se añade en otro cartel: «Non queremos ser okupas. Queremos o noso cole». Es la petición desesperada de la asociación de padres de alumnos del centro para que la Xunta no se olvide del grave problema que sufre esta comunidad educativa.
Educación decidió cerrar temporalmente el colegio ante el riesgo detectado: el suelo empezó a ceder y se inclinó en algunos pasillos, hay numerosas grietas e incluso los marcos de puertas y ventanas se torcieron y curvaron en algunas zonas. El centro fue desalojado el 14 de noviembre y el día 15 la Xunta decidió suspender las clases y reubicar a los 370 alumnos en otros centros públicos de la zona.
Y así llevan desde el 23 de noviembre, instalados entre los institutos Gregorio Fernández, Xograr Afonso Gómez, el parvulario público y el aulario nuevo dentro del recinto del Frei Luis. El comedor lo mantienen también en el centro público, así que cada mediodía toca el traslado de unos 250 niños desde los institutos al Frei Luis.
Recogida de firmas
El colegio fue apuntalado y desde la Xunta informaron entonces que harían una reforma integral del colegio dirigida, sobre todo, a reforzar la estructura del edificio, que data de los años sesenta. «O problema é que non sabemos nada, non temos nin idea de como van os trámites para arranxar o colexio, nin se empezaron nin cando o van facer, nin sequera se estará listo para o próximo curso», explica Leocadia Préstamo, presidenta de la APA.
Por ese motivo, colocaron los carteles en las verjas del colegio e iniciaron una campaña de recogida de firmas para urgir a la Xunta a que arregle el centro y que lo tenga listo para el próximo curso. Por ahora, explica Préstamo, llevan unas 600 recogidas. Estas rúbricas tienen previsto enviárselas al conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, junto a una carta en la que explicarán la situación del colegio y lo invitarán a visitar las instalaciones.
Por su parte, el director del centro, Antón Soengas, explicó que la reestructuración de las clases ante esta peculiar situación se está llevando «con dificultades, e non como desexariamos, pero ben». Cuenta que, ahora, con alumnado y profesorado repartido entre lugares distintos, casi no funcionan como un centro y la comunicación se hace más difícil, aunque matiza que «estamos encantados coa acollida nos novos centros».
Soengas también desconoce cuándo empezará la reforma en el Frei Luis de Granada: «Sei que os técnicos fixeron as probas de forza e parece que o edificio respondeu ben», añadió.