23 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Cuando la tempestad económica sacude todo el continente, llama la atención que en una zona deprimida como el sur lucense haya un sector que crece en vez de encoger. Un sector que se basa en un recurso tradicional, que apuesta por la calidad y por elaborar productos capaces de despertar interés en cualquier parte. Un sector que resiste la crisis y al que no afectan los eternos aplazamientos de las autovías y los trenes de alta velocidad. Algo como para tomar nota.