Uno de los yacimientos más antiguos

La Voz

LEMOS

El yacimiento de Triacastela presenta notables similitudes tecnológicas con otros asentamientos neandertales del área cantábrica, que se cuentan entre los más antiguos de la Península. Sin embargo, solo el mencionado yacimiento de Guipúzcoa tiene una antigüedad considerablemente mayor que el de Cova Eirós.

Los yacimientos de la cueva asturiana de El Sidrón -que se se encuntran entre los más importantes y conocidos de la Península - han sido datados entre hace 70.000 y 30.000 años. Otros lugares célebres, como las cuevas cántabras de El Castillo y Morín, se mueven también en cronologías de menos de 100.000 años. Lo mismo sucede con el conocido yacimiento de Abric Romaní, en la provincia de Barcelona, donde se estudian rastros neandertales de entre 70.000 y 40.000 años. Solo en contados lugares se han localizado yacimientos con una sedades similares a las del nivel más antiguo de Cova Eirós, como es el caso del yacimiento valenciano de Bolomor, donde se han podido datar restos de en torno a 121.000 años.

Una circunstancia que confiere un valor excepcional a algunos de los mencionados yacimientos neandertales del Cantábrico y de otras zonas de la Península es que en ellos se han podido desenterrar fósiles humanos, algo que por ahora no ha sido posible en Cova Eirós ni en ningún otro yacimiento paleolítico gallego. Por ahora, el récord de antigüedad del norte peninsular en lo que respecta a los restos humanos lo tiene el reciente hallazgo de unos huesos en la Cova do Uro -en la sierra de O Courel-, de entre 8.000 y 10.000 años, localizdos por científicos del instituto universitario de geología de A Coruña.

No obstante, los investigadores no descartan la posibilidad de encontrar restos humanos -ya sea de neandertal o de Homo sapiens- en alguna de las nuevas campañas arqueológicas que está previsto llevar a cabo en los próximos años en Cova Eirós.