Un edificio construido por y para un fin concreto

La Voz

LEMOS

El Museo de Viladonga no solo está al lado del yacimiento del que procede el material guardado, estudiado y/o exhibido en sus salas, sino que su proximidad es la razón de ser por la que se construyeron las instalaciones.

-¿Cuándo se construyó el actual edificio?

-El origen del primer edificio data de los años setenta, de la época en la que en el castro sse llevaban a cabo excavaciones impulsadas por Chamoso Lamas y Ramón Falcón. La primera edificación se levantó en la parte hoy dedicada a despachos y salas de trabajo del personal investigador, pero no se llegó a darle uso.

-¿Cómo se abrió?

-Felipe Arias, actual director, asumió la dirección de las excavaciones en 1982. Entonces empezaron también las gestiones para dar a las instalaciones unos servicios que aún no tenía -luz y agua, por ejemplo-. Tres personas que trabajaban en el museo y un guarda que vigilaba el castro formaron la primera plantilla.

-¿De qué administración dependen las instalaciones?

-El Museo empezó dependiendo del Ministerio de Cultura, pero fue transferido a la Xunta en 1990.

-¿Qué plantilla tiene?

-El plantel total es de 16 personas, pero no están cubiertas en estos momentos todas las plazas. La plantilla actual es de 13 personas.

-¿Cuándo puede visitarse?

-El museo solo cierra cinco días al año (1 y 6 de enero; 24, 25 y 31 de diciembre). El resto del año permanece abierto de diez de la mañana a siete de la tarde, aunque durante los meses de julio y de agosto se retrasa el cierre a las nueve de la tarde.

-¿Es un centro de interpretación?

-Es un centro que nace relacionado con un yacimiento concreto, situado en sus inmediaciones. Un centro de interpretación realiza una tarea menos amplia, pues no guarda ni estudia el material hallado en un lugar.

-¿Tiene algún tipo de protección legal?

-El Museo tiene la categoría de Bien de Interés Cultural (BIC), que también se le dio recientemente al castro.