12 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
En algo estuvieron de acuerdo los integrantes del CES en su última reunión: lo poco que se sacó de las administraciones en los últimos años costó Dios y ayuda. Y eso que eran tiempos de bonanza. A partir de ahora, y tal como están las arcas públicas, de poco valdrá invocar deudas históricas. La variante ferroviaria, los accesos al puerto seco y la autovía Ponferrada-Ourense dan pocas señales de vida. Veremos qué pasa.