El puente de San Alberte está en el límite de las parroquia de Roca y de San Breixo, pero su importancia va mucho más allá de su ubicación. Resulta prácticamente indispensable para la comunicación de esas dos y de otras parroquias del municipio, puesto que sin el puente sería necesario dar un rodeo de varios kilómetros.
El paso a nivel que aún se mantiene como hace años contrasta con la situación que se da en el puente y en su entorno. Sus dos arcos -uno es de origen medieval, y el otro, posterior- fueron rehabilitados después de que la estructura presentase deficiencias. Antes de las obras, además, ya se había dado la voz de alarma al comprobarse que algunas de las piedras empezaban a soltarse debido previsiblemente al impacto de vehículos.
Los trabajos produjeron una importante mejora, pero no modificaron la situación del tráfico, mientras que el paso a nivel aún no ha llegado a la fase de mejoras que sí se ha visto en otros de la comarca.
Camino Norte
El entorno que forman el puente, la fuente y la iglesia no solo forma uno paraje de interés y es uno de los más visitados del municipio sino que además acusa, sobre todo en verano, otro paso de transeúntes: el tramo del Camino Norte que entra en Guitiriz procedente de Baamonde cruza también el paso a nivel y salve el puente antes de seguir hacia otras parroquias y hacia Friol.