El que fuera conductor de los mandos de la comandancia de la Guardia Civil de Lugo fue imputado por la jueza en la operación Carioca. Sin embargo, no aparece. Carlos Fermín Vázquez fue citado para prestar declaración en sede judicial el pasado tres de mayo; sin embargo, no se presentó a pesar de que esa incomparecencia podría llevarle acarreada su detención e incluso una condena de cárcel.
Este guardia, que se encuentra actualmente en retirado, supuestamente frecuentaba los burdeles y trasladaría a alguno de los mandos a alguno de ellos. Los investigadores tratan de determinar, al parecer, si los vehículos eran oficiales o si, por el contrario, eran particulares.
A lo largo de la instrucción son varias las personas que hacen referencia a este agente que hace unos meses estaba en la capital lucense. Sin embargo, según algunas fuentes, habría decidido marcharse a Brasil.
Tras la incomparecencia judicial, una semana después, la jueza acordó, en una providencia, librar un oficio a la agregaduría interior de la Embajada de España en Brasil para que informase sobre el domicilio en dicho país de este chófer.
El país sudamericano también acapara el interés de los investigadores, a pesar de las dificultades que entraña cualquier paso que sea preciso efectuar. No hay que olvidar que en diversos puntos de ese país existían varias agencias de viaje que eran las que tramitaban los desplazamientos de las mujeres a España. Además es posible que algún grupo mafioso estuviese operando para captar a estas mujeres y manteniendo contactos con las tramas de tráfico de personas que actuaban a nivel nacional.