Se busca coche por 1.000 euros

Xosé María Palacios Muruais
xosé marÍA PALaCIOS VILALBA / LA VOZ

LEMOS

La feria del vehículo usado de Vilalba despertó interés por turismos de muy bajo precio y bajó en ventas

31 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

¿Puede un coche ser mileurista? Puede. Una condición que se le debe de pedir para que cumpla esa característica puede ser, por ejemplo, la de presentar un precio que se sitúe en torno a los 1.000 euros. Y esa demanda existe, tal como se comprobó en la feria del vehículo usado y de ocasión que se celebró este pasado fin de semana en Vilalba.

El certamen, que ha llegado este año a la sexta edición, no se ha librado de los vaivenes de la crisis, que afectan al sector de la automoción y a otros. La búsqueda de coches de 1.000 euros refleja esa situación, en la que los visitantes de la feria, como los que pasan el resto del año por concesionarios y servicios oficiales, se interesan por turismos cuyo precio es inferior al que se podía pagar hace varios años.

Como presidente de la patronal de Sete Pontes, organizadora del certamen, y como empresario del sector en el que se centra la feria, Jesús Sardiña manifestó ayer que la feria de este año había tenido, entre otros rasgos destacados, un descenso del precio medio de los turismos más vendidos y una bajada de las transacciones realizadas. En ese sentido subrayó que no podía concretarse la presencia de un tipo medio de coche como el más buscado por los posibles compradores, aunque sí parece claro, por el contrario, que lo que más interesaba era encontrar un coche a bajo precio.

Por ejemplo, en la feria abundaban las consultas por vehículos con un precio de 3.000 euros o algo menos. Pero no era un fenómeno exclusivo del pasado fin de semana: «Vese día a día esa situación. A xente -afirmó - busca coches baratos».

Si el visitante buscaba esos turismos, ¿qué se les puede ofrecer cuando están dispuestos a abonar unos 3.000 euros? Por esa cantidad, explicó Sardiña ayer, habrá que contar con turismos de al menos diez coches de antigüedad, aunque sin olvidarse que el grado de conservación puede ser más que aceptable pese al tiempo que haya transcurrido desde la salida de la fábrica.

Así las cosas, lo ocurrido en ferias anteriores ofrece un perfil que en estos momentos parece lejano. Hubo ediciones en los que algunos compradores se interesaban por vehículos de hasta 24.000 euros. «E hoxe, nin soñalo», resumió Sardiña.

De todos modos, ni la búsqueda de coches de menor precio salvó al certamen de cerrar sus puertas con menos ventas que en ediciones anteriores. Los vehículos vendidos, según explicó Sardiña ayer, fueron unos 24, mientras que en años anteriores esa cifra se situaba tranquilamente en las 40 unidades.

Menos negocios

El descenso de las ventas coincidió además con una disminución de los vehículos presentados, que a su vez coincidió al final con una reducción de las empresas presentes en la feria. Unos 250 vehículos se concentraron en el campo de la feria, lo que supuso una bajada notable con respecto a otros años: unos 400 vehículos se ponían a la venta en ediciones anteriores. Por su parte, la cifra final de expositores se quedó en cinco, todos ellos propietarios de negocios con sede en Vilalba.

De todos modos, las cifras de este año no desaniman a los organizadores, que nada más terminada la feria ya piensan en iniciar la preparación de la del año próximo. Uno de los primeros pasos será la convocatoria de una reunión, mientras que el punto de partida ya parece apuntar a un ánimo inversamente proporcional a la disminución de coches, de precios y de ventas. «Quérese facer algo máis ambicioso», explicó Sardiña ayer.

CRÓNICA un certamen que acusa la crisis