Lo robaron en la casa y uno de los detenidos lo llevaba puesto
13 may 2011 . Actualizado a las 11:06 h.Un reloj de primera comunión pudo ser una de las claves para que la Guardia Civil lucense desmantelase una supuesta banda de peligrosos ladrones, con centro de operaciones en Vigo y que se enfrentaron en la Audiencia Provincial de Lugo a la acción de la justicia. Los nueve componentes de la misma, entre los que figuran un rumano, varios latinos y algunos gallegos, afrontan una petición de cárcel por parte del acusador público de 150 años.
El juicio comenzó la semana pasada y se suspendió hasta ayer. Se reanudó con la declaración de los guardias civiles que intervinieron en la investigación. Los agentes lucenses tuvieron que ponerse manos a la obra porque los integrantes de la banda supuestamente dieron un palo en el chalé de un transportista de Chantada en 2009. En el inmueble maniataron a una mujer y a sus dos hijos menores. Obligaron a uno de ellos, bajo amenaza de muerte con un cuchillo, a que abriera la caja fuerte. Pensaban que había muchos miles de euros porque así se lo habían soplado en el puerto de Vigo, pero no era así. Se encontraron con algunas joyas y sobre todo con varios regalos que los niños habían tenido el día de su primera comunión, celebrada hacía no mucho tiempo.
Se llevaron los móviles
Los ladrones también se llevaron de la casa varios teléfonos móviles. Uno de los participantes hizo, durante el desplazamiento de Chantada a Vigo, después de cometido el presunto robo, varias llamadas a su país. No sabía que esas comunicaciones acabarían por ser claves para imputarle el delito. Los guardias que los vigilaban lo primero que hicieron fue investigar si con los móviles fue realizada alguna llamada y acertaron.