Enlodados

Abel Veiga Copo

LEMOS

01 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Baja de nuevo el río Cabe con su color a tierra parda y lodo. No es la primera vez. Al contrario. Mucho silencio cómplice.

Las obras de desdoblamiento del la carretera hacia Sarria son las causantes. Mas, ¿hasta dónde llega la responsabilidad y por qué se produce esta situación? Una situación fácilmente evitable, costosa, pero que se obvia y se mira hacia otro lado.

Quizás compensa más exponerse a pagar, en su caso y si es tal, la pertinente sanción administrativa, infinitamente menos oneroso que tomar las medidas precautarias que eviten este enlodamiento y sus nefastas consecuencias. Amén de la imagen de la ciudad, que en plena Semana Santa y con concurrida feria Medieval, dejaba mucho que desear por incuria e indolencia.

Cualquier persona no precisamente experta en las lides de la construcción, el movimiento de tierras, la ingeniería, puede preguntarse el porqué de no construir bolsas de contención que impidan este desastre. Porque esto es simplemente y una vez más un desastre ecológico, ambiental y paisajística. Un desastre que se produce con la pasividad de todos y la anuencia silenciosa de la administración.

Sigamos permitiendo aberraciones como ésta y tolerando acciones y omisiones dañinas para nuestra ciudad y nuestra convivencia como ciudadanos. Así nos va, así, nos pasa lo que siempre nos pasa entre resignación vergonzante e inacción insultante.

Mejor una multa que una bolsa de contención, qué importa un río enlodado.