«Non estamos enterados». Así respondía el alcalde de Quiroga, Julio Álvarez, a la pregunta de si desde el Concello rués le habían informado sobre el cambio que se produjo en el callejero local el pasado domingo, cuando una parte de la avenida dedicada al municipio lucense fue cambiada de nombre y ahora es avenida de Almendralejo (en referencia a la localidad extremeña con la que está hermanada A Rúa). Álvarez añadía que era una decisión «que corresponde ao grupo de goberno, e eu non vou entrar a criticar unha decisión doutro grupo de goberno... Supoño que se os veciños están de acordo...». Y continuaba: «porque son os veciños da Rúa os que teñen que xulgar, que os de Quiroga xa xulgarán, aínda que non teñen nada que dicir porque non teñen atribución». No quiso el regidor ahondar más en la cuestión, asegurando que, por otro lado, «non nos deron explicación algunha, pero tampouco nola teñen que dar». Desde el Concello de A Rúa, el alcalde, Luis Fernández Gudiña, explicaba que la decisión de cambiar el nombre a ese tramo de la avenida Quiroga (el que discurre entre la calle Progreso y la rotonda que continúa hacia Quiroga o hacia la avenida Pablo VI) se hizo «porque a propia rotonda xa lle quitaba o cachiño ese, que foi ó que lle puxemos o nome de Almendralejo». Identificar el tramo El regidor defiende que de esta manera «permite identificar mellor o tramo ata a rotonda, e o outro queda como estaba». Se refiere a que «Quiroga sigue sendo o nome do resto da vía, do que vai desde a glorieta ata a N-120». Y asegura que si se desechó la primera opción (nombrar Almendralejo la actual Avenida Pablo VI) fue «porque se prestaba mellor este tramo, ao estar xa marcado pola propia rotonda». El siguiente paso en el cambio del callejero se refiere a informar a los organismos para que conozcan el cambio de nomenclatura y empiecen a usarlo: esto es, tanto a nivel de Administración como de empresas de servicios. «Non estamos enterados, pero tampouco o goberno local nos ten que dar explicacións» Julio Álvarez «Quitásmolle un cachiño que xa lles quitou a propia rotonda ao partir a avenida» Luis Fernández Gudiña