Los Reyes no entienden de meteorología

Alberto López alberto.lopez@lavoz.es

LEMOS

06 ene 2011 . Actualizado a las 02:00 h.

Como ya les contábamos ayer, las condiciones meteorológicas podían alterar el programa de celebraciones del día de Reyes y así lo hicieron. Pero solo lo justo. Las previsiones de Meteogalicia para la zona sur de la provincia indicaban que habría chubascos durante casi todo el día -sobre todo por la tarde y por noche- lo que hizo que, en vista de la mañana pasada por agua, en lugares como Monforte se suspendiese el recorrido de las carrozas por las calles de la ciudad. Fue lo único. Los Reyes Magos llegaron puntuales a estación de ferrocarril en un tren directo desde Oriente. Allí los esperaba la banda de gaitas municipal y una multitud de niños -y padres- que los aclamaban como si llegase el mismísimo Bob Esponja. Una vez allí y ayudados por los pajes, Melchor , Gaspar y Baltasar entregaron caramelos a todos los presentes. Desde la estación se desplazaron -en un microbús, nada de camellos- hasta el Ayuntamiento donde nuevamente los esperaba una marabunta de pequeños ansiosos de ver a los hombres que una vez llegada la noche habían de llenar de regalos el pie del árbol de Navidad de sus respectivas casas. Después de que sus majestades leyesen un breve pregón, todos los niños que lo quisieron pudieron fotografiarse con sus ídolos. Como podría haber predicho la Ley de Murphy, en el tiempo transcurrido desde la llegada de los Reyes a Monforte hasta después de anochecer, no cayo ni una sola gota. Buena vista. En Chantada tuvieron mejor ojo -según cómo se mire- que en Monforte. En ningún momento se plantearon la posibilidad de suspender la cabalgata pese a las previsiones de lluvia. Siguiendo las teorías de Murphy, allí llovió. Poco, pero llovió. Pese a ello, todo sucedió tal y como estaba previsto. El recorrido de los Reyes partió a las seis de la tarde la residencia de la tercera edad para terminar junto a la Casa de Cultura después de recorrer las principales calles de la localidad.

También llovió lo suyo en O Incio. Los tres Reyes recorrieron durante toda la mañana las distintas parroquias del municipio después de reunirse con un grupo de chavales a primera hora de la mañana en el Ayuntamiento y de visitar la residencia de la tercera edad. En Quiroga, la cabalgata comenzó a las cinco y media de la tarde. Partió de la calle Quiroga de Arxentina. A continuación, todos los pequeños participaron en una fiesta infantil en el albergue municipal. En Sober, los Reyes visitaron la residencia de la tercera edad y la guardería y terminaron en la Casa de Cultura, donde además se entregaron los premios de los concursos de postales y poesía navideñas y el de belenes. En O Courel fueron los más afortunados. Tuvieron dos cabalgatas, Primero una en Seoane y luego otra en Folgoso. El fin de fiesta consistió la representación teatral basada en uno de los cuentos de Uxío Novoneyra .