Una pequeña odisea en el Sá Carneiro

Luis Conde MONFORTE/LA VOZ.

LEMOS

La plantilla del CV Ribeira no tuvo conocimiento de las razones del cierre de los aeropuertos españoles durante las dos horas y media que estuvo en el avión en Oporto

05 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El cierre de los aeropuertos impidió que el Ribeira Sacra viajara a Tenerife el pasado viernes y obligó a suspender el choque ante el Jamper Aguere. La plantilla y el cuadro técnico estuvieron dos horas y media en el avión en el aeropuerto Sá Carneiro de Oporto. Fue una espera interminable, sobre todo para algunas jugadoras, que vivieron una auténtica odisea.

Cuando ya habían pasado una hora en el avión, Rebeca Kruse y Rebeca Serrano se pusieron nerviosas. «Yo soy claustrofóbica, y mi único objetivo era poder salir. En vista de esto, nos trasladaron a las dos a los asientos delanteros de las azafatas y nos abrieron la puerta del avión, lo que nos relajó bastante, porque pudimos tomar aire del exterior», indicó Kruse.

La plantilla no tuvo conocimiento de la causa por la que el avión no despegaba hasta una hora y media después de subir a la nave. «Pasado ese tiempo, nos dijeron que no despegábamos porque el espacio aéreo español estaba cerrado, aunque no nos explicaron la causa. La incertidumbre nos hizo pensar a algunas en un posible atentado o que algo terrible había ocurrido, porque además no nos podíamos poner en contacto con nadie», señaló Laura Naranjo.

A las dos horas y media de estar en el avión, la tripulación dio luz verde al pasaje para que bajaran y se fueran a la sala de espera del aeropuerto. «Cuando estábamos abajo, nos comunicaron que el vuelo estaba cancelado y nos dijeron el porqué. Ahí, llegó la tranquilidad», dijo.