El consenso llega a Portomarín

Xosé Ramón Penoucos Blanco
X. R. Penoucos SARRIA/LA VOZ.

LEMOS

El pleno, en sesión extraordinaria, aprobó todas las mociones que presentó la oposición entre las que se incluía una reducción de sueldo del equipo de gobierno

19 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El que no siga la actualidad política de Portomarín puede pensar que es casi una balsa de aceite después de la sesión extraordinaria de ayer en la que se aprobaron diez de las doce mociones presentadas por el PP y dos las retiraron para estudiar en futuras sesiones.

El lector puede pensar que las mociones eran todas de cara a la galería y de las que se presentan al unísono en todos los concellos. Una buena parte cumplían esta premisa, pero otras no. Entre ellas la más curiosa que se aprobó fue la de la reducción de los salarios de los integrantes del gobierno.

Los 991 euros netos que cobra el teniente de alcalde del BNG y los 1.053 de la alcaldesa del PSOE se verán reducidos en un porcentaje similar al que experimentaron los funcionarios hace unos meses. Este tijeretazo supondrá, dato que explicó el nacionalista Xesús López, que cobrarán menos que las personas que estuvieron contratadas dos meses de refuerzo para atender los albergues de la localidad.

Silvia Rodríguez y Xesús López optaron por abstenerse en este punto lo que propició el triunfo de la moción del PP. Todos los grupos coincidieron en que ya antes de este recorte el sueldo de ambos cargos públicos era reducido. El sueldo que percibe la alcaldesa ya era el que el pleno le había asignado con los votos de la oposición.

Otro punto curioso, no por su trascendencia pero sí por el desconcierto que originó, fue el de la petición de los populares para restituir el suministro de luz en la rotonda de la LU-633. Solo quedó claro que había que restablecer el servicio para evitar accidentes, pero fueron incapaces de dar con el autor de la orden de cortar el suministro después de pasarse la pelota en repetidas ocasiones entre la alcaldesa y su teniente de alcalde y, en teoría, responsable de la delegación de industria.

La sesión llegó a ser tan surrealista que hubo un momento en el que los ediles no sabían si estaban votando una moción del PP o la enmienda del PSOE e intentaron votar la enmienda cuando ya habían hecho lo propio con la moción inicial y por lo tanto ya no había lugar a un nuevo sufragio.

Los ediles aprobaron unánimemente exigir a la Xunta que cumpla con su compromiso de reparar las goteras y hacer accesible la iglesia de San Nicolás, así como pedir que el servicio de Correos mantuviera, como mínimo, la calidad actual en el ámbito rural.

Acordaron esperar a la delimitación del polígono industrial para reclamar responsabilidades a las empresas que reservaron parcelas.