Protesta en San Caetano por los pagos pendientes del corredor Chantada-Faro
10 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Primero probó con cartas a los sucesivos responsables de las obras públicas de la Xunta. Muchos sellos gastados después y en vista de que la solución no llegaba, optó por denunciar públicamente su caso a través de los medios de comunicación. Eso fue a finales del año pasado, y tampoco dio resultado, así que Manuel García Feijoo ha decidido subir un peldaño. Ayer fue a Santiago y se encadenó durante cerca de dos horas a la verja de San Caetano. Es su primera protesta callejera para reivindicar que alguien pague de una vez a su empresa los 265.549 euros que le deben por la parte que le correspondió de la construcción del tramo Chantada-Alto do Faro del corredor entre Monforte y Lalín.
Manuel García es el representante legal de Desmovi, una empresa con sede en Vigo que en 1993 hizo los movimientos de tierra previos al asfaltado de este tramo del corredor. No los había contratado directamente la administración, sino Oteca, la adjudicataria del conjunto de la obra, que poco después de inaugurado el tramo se declaró en suspensión de pagos. Manuel García asegura que los dueños de Oteca siguen haciendo obra pública para la Xunta mediante otras empresas, así que reclama que afronten su deuda.
Lo llamaron para una reunión
«Por tener un tramo sin cobrar, Chantada-Alto do Faro». Es el lema que lució ayer en un folio que se pegó en el pecho el representante de Desmovi durante su protesta de ayer a las puertas de San Caetano. En una especie de cinturón exhibía además diecisiete años de cartas enviadas a los responsables de la Xunta, desde el ex presidente Manuel Fraga hasta Alberto Núñez Feijoo en los tiempos en los que era conselleiro de Política Territorial.
Después de unos minutos encadenado a la verja de la entrada principal, los policías que vigilan la sede de la Xunta le pidieron que se soltase para no interferir en la alarma del edificio, así que el hombre se amarró a la farola más cercana a la puerta. A las dos y media lo llamaron para que entrase y pudo reunirse con un subdirector xeral de la Consellería de Medio Ambiente. Cuando salió, Manuel García evitó dar detalles pero dijo confiar en que pronto haya novedades sobre su caso.