La construcción del nuevo puente obligará a derribar un edificio

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE/LA VOZ.

LEMOS

El proyecto del nuevo puente sobre el Cabe avanza hacia el inicio de las obras. El proyecto parece haberse librado del tijeretazo a los gastos que está aplicando el Ministerio de Fomento y la Xunta no ha puesto ningún pero a la modificación urbanística propuesta por el Ayuntamiento para evitar que hubiese que construir en curva los accesos a este nuevo paso sobre el río. Así que, si todo va bien, las obras empezarán antes de que el Ayuntamiento haya resuelto el problema del tapón que forma en el medio de la calle Acea Nova uno de los edificios de la calle.

Los responsables municipales ya tienen decididido expropiar la construcción, que actualmente estrecha la calzada justo en el punto en el que se prevé construir la salida del puente. El alcalde, Severino Rodríguez, admite que todavía no ha iniciado los trámites administrativos del proceso de expropiación. Prefiere no apresurarse más de la cuenta y esperar a que arranquen las obras, o al menos a que todo esté definitivamente listo para que empiecen.

Claro que eso puede hacer que el edificio siga en pie cuando se abra el puente. En este caso, el tramo de la Acea Nova más próximo al paseo de Lugo se quedaría en un solo sentido de circulación para que los automovilistas que vienen de la Compañía puedan entrar en el puente. Los que vienen del barrio de Covas por el puente no podrían salir directamente hacia la Compañía, sino que tendrían que seguir hacia Carude por la parte final de la Acea Nova.

Pero el proyecto definitivo prevé que se pueda acceder y salir del puente por el tramo de la Acea Nova que pasa por detrás del recinto del colegio de la Compañía. Es la salida lógica para los coches que crucen desde Covas hacia la Compañía, pero la vivienda que estrecha la calle no permite mantener el doble sentido en ese punto cn el volumen de tráfico que moverá el nuevo puente.

La construcción del puente entre Covas y la Compañía permitirá ganar cinco metros de ancho a Acea Nova en el tramo de algo menos de cien metros en el que esta calle discurre paralela al río. Un acuerdo alcanzado hace meses entre el Ayuntamiento y los propietarios de los terrenos situados en el margen que ahora está sin urbanizar les permitirá edificar una altura más (hasta cinco pisos) en este solar a cambio de que cedan para vía pública una franja de cinco metros de ancho. Esto permitirá reurbanizar esta zona, dentro del proyecto del puente, y dejar la calle con un ancho de quince metros, en lugar de los diez actuales.