La ciudad vino con el tren

Francisco Albo
Francisco Albo MONFORTE |

LEMOS

La llegada del ferrocarril fue clave para que Monforte dejase de ser oficialmente una villa hace 125 años

13 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Monforte celebrará este año el 125 aniversario de la concesión del título oficial de ciudad con un extenso programa de actos que fue anunciado por el Ayuntamiento el pasado fin de semana. El ascenso de categoría -cuyo aniversario se cumplió entre enero y marzo- se debió al hecho de que Monforte se había convertido por entonces en el principal nudo de comunicaciones de Galicia y también a la iniciativa del parlamentario Antonio Guitián, que dirigió una petición en este sentido al rey Alfonso XII.

El real decreto que elevó a Monforte al rango de ciudad fue firmado por el monarca en Madrid el 27 de enero de 1885. En el texto del decreto -reproducido en el libro Lemos , de Manuel Hermida Balado-, Alfonso XII señaló los motivos por los que accedió a otorgar el nuevo título a la población: «Queriendo dar una prueba de mi Real aprecio de la Villa de Monforte, provincia de Lugo, por el aumento de su población, progreso de su industria y comercio y su constante adhesión a la Monarquía Constitucional; Vengo en concederle el título de ciudad». La declaración, transmitida a través del gobernador civil, fue aprobada por el Ayuntamiento en un pleno celebrado el 22 de marzo, bajo la presidencia del alcalde accidental Antonio Somoza.

Recibimiento al monarca

La concesión del título llegó cerca de un año y medio después de la inauguración de la estación de ferrocarril de Monforte -en septiembre de 1883-, a la que asistió el propio Alfonso XII. Poco después, Antonio Guitián, diputado en cortes por el distrito monfortino, había pedido formalmente este favor a la Casa Real.

Según parece, el recibimiento ofrecido al Rey en aquella ocasión ayudó bastante a que se tomase en consideración esa solicitud. Pero la importancia que adquirió Monforte tras la apertura de la línea ferroviaria de Palencia a A Coruña y el rápido crecimiento que experimentó desde entonces probablemente también tuvieron mucho peso en esta decisión.

En aquella época, Monforte contaba con unos 3.800 habitantes y el barrio de la Estación apenas acababa de nacer. El libro De Palencia a La Coruña , de Ricardo Becerro de Bengoa, publicado poco después de la apertura de la línea férrea, indicaba con respecto a la nueva parte de la población: «Han de transcurrir muchos años para cuando se construyan hacia este lado calles y edificios como las del Arrabal [actual calle del Comercio], Cardenal y otras». Becerro de Bengoa apuntó por otro lado alguna de las serias carencias que padecía la localidad cuando se disponía a subir de categoría: «Un pueblo tan lindo como Monforte y tan susceptible de mejorarse y ser de los más bonitos de España, no tiene fuentes, ni casi agua potable».