Ayer comenzaba en Monforte una nueva edición de los campamentos de verano que pone en marcha el Ayuntamiento. En teoría, pretenden ocupar el tiempo de ocio de los chavales participantes durante las vacaciones, que desarrollen actividades culturales y deportivas diversas y nuevas, recuperar deportes tradicionales y que los niños y niñas aprendan conductas sociales. Seguro que los objetivos se cumplen, pero además los campamentos sirven para que los rapaces -120 en cada uno de los dos turnos y todos de entre 5 y 14 años- no se apoltronen en casa frente a la tele o con la consola y de paso ayudan a muchos padres compaginar vida laboral y familiar. Fin de curso. Si algo ayuda hoy en día a conciliar vida laboral y familiar son las guarderías. Ayer, los alumnos de la de Sober despedían el curso y recibían sus notas -con diplomas y todo-. Lo hicieron en un lugar poco habitual, en las piscinas municipales. Allí disfrutaron, en compañía de sus padres, de una jornada llena de actividades que le organizaron las profesoras del centro. Pese a que el curso se acaba, el servicio de guardería continúa en horario de diez de la mañana a seis de la tarde.
La de pequeños que habrá visto crecer Maribel González , la directora de la guardería de Caixa Galicia en Monforte, en los 31 años que estuvo trabajando en el centro. Si la semana pasada la comunidad educativa organizó una cena para despedir a su compañera Dolores Romanos , que deja el centro para incorporarse a la plantilla del Colexio Novo, esta semana compañeros de trabajo y amigos se reunieron para celebrar una comida en el parador monfortino para despedir a la directora. Aunque ella no cambia de centro, sino que va a disfrutar de su más que merecida jubilación.
Jubilados están los participantes en los muchos talleres que a lo largo del año organizan en el centro social de la tercera edad de Quiroga. Ayer, los asistentes al de gimnasia para mayores, al de repujado con estaño y plantas medicinales -al que denominaron «Plantas máxicas»- realizaron una excursión a Ferrol para despedir un curso muy productivo. En la ciudad departamental realizaron una visita, como no podía ser de otra manera, muy militar. Además de pasear por el casco viejo visitaron el Museo Naval, la fragata Álvaro de Bazán, el arsenal militar y disfrutaron de un paseo por la ría con desembarque en el castillo de San Felipe