Vecinos de una parroquia de Quiroga reabren antiguos caminos para preparar un sendero turístico circular
13 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Los aficionados al senderismo tendrán dentro de poco una nueva ruta que probar en Quiroga. Será un itinerario circular con salida y llegada en Margaride que aprovecha antiguos caminos que están siendo reabiertos por los propios vecinos del pueblo. Se trata de una iniciativa de la asociación de vecinos de Margaride, cuyos responsables se empeñaron en abrir lo que ellos llaman Ruta Cultural do Ouro e do Camiño Real. Y ya están a punto de lograrlo.
Los trabajos de apertura de la ruta tienen una subvención de la Axencia Galega de Desenvolvemento Rural (Agader). El resto de la aportación económica corre por cuenta de la asociación de vecinos. Ellos se encargan además de realizar los trabajos necesarios para la señalización, limpieza y desbroce de la ruta y de los elementos patrimoniales que la rodean. Los vecinos esperan terminar los trabajos el próximo martes.
Esta ruta circular tiene un recorrido de diecinueve kilómetros y el lugar de partida será el pueblo de Margaride. En este lugar se realizarán se limpiará el conjunto formado por las explotaciones auríferas romanas de O???????Medo, incluidas las minas, el depósito y los denominados «terróns» (una serie de pequeñas médulas o montículos sedimentarios).
Limpieza de un castro
A continuación la ruta llega a la aldea de Covas, lugar donde se ubica otra importante explotación aurífera, también romana. Desde aquí se encamina al castro de Ares, que también está siendo limpiado.
Desde el castro, el camino sigue por el límite entre las parroquias de Quintá de Lor y Nocedo, para empatar con el Camino Real, por el que se sigue, pasando por la capilla de Nosa Señora dos Remedios para seguidamente llegar a Carballo de Lor.
A la salida de Carballo de Lor la ruta se bifurca. El ramal de la derecha continúa hasta el puente medieval de Barxa de Lor y el de la izquierda es el retorno para Margaride por el Camiño da Misa, pasando por la iglesia parroquial de Quintá de Lor. Antes de entrar en Margaride, es preciso cruzar el arroyo de O Rigueiro, sobre el que los vecinos están construyendo una pasarela de doce metros de longitud por uno de anchura.