García Herradón reitera que quizá haya que sacrificar parte del plan de desarrollo urbanístico del Campus para, por ejemplo, ofertar plazas en guarderías próximas
30 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Bolonia y financiación son dos palabras que quizá no lleguen a quitarle el sueño a Pedro García Herradón, pero seguro que le van a dar más de un dolor de cabeza. Después de 22 años de docencia en el departamento de Patología Animal de la facultad de Veterinaria, en la cual también ha ejercido como vicedecano de Asuntos Económicos, este abulense comienza una nueva etapa profesional: la de vicerrector del Campus.
-Su mandato, o por lo menos el principio, va a ser toda una cruzada en busca de fondos.
-Una cruzada y en una situación muy mala. Como dice el rector electo [Juan Casares], lo primero es conocer la situación económica, trasladarla al resto de la comunidad universitaria y conseguir negociar un plan de financiación un poquito más ventajosa para nosotros.
-Ya anunció que la priorización de gasto afectará al plan Lugo 2015. ¿Qué considera necesario de ese proyecto?
-He estado mirándolo con detenimiento e implica expropiar unas parcelas y construir unos edificios que no se sabe muy bien cuál es su destino. En una pone edificio 1 que, teóricamente, es para servicios; luego hay otro para un instituto de investigación y para el emprendimiento, pero no se dice ni para qué instituto ni qué parte del emprendimiento se va a alojar allí. Probablemente sea un plan necesario y, obviamente, si las autoridades están dispuestas a expropiar y a construir, hay que aprovecharlo, pero hay que definir muy bien para qué se usa. También se plantea construir un polideportivo cerca de la piscina. Si hay alguien que lo financia, bienvenido sea, pero si lo tenemos que hacer nosotros...
-El plan Bolonia conlleva mover tabiques para hacer aulas pequeñas y se multiplican las horas de docencia. ¿Tiene la USC posibilidades de contratar más profesorado?
-No. La Universidad, ahora, no tiene posibilidades de organizar una contratación a gran escala, con lo cual, la otra solución es reducir el número de alumnos, pero esto es algo que no fijamos nosotros. En cuanto a las aulas, obviamente va a hacer falta mover tabiques o, mejor dicho, crear espacios porque hay que adaptar lo que tenemos a muchos grupos muy reducidos. En el Campus, la mayor parte de facultades lamentan que no tiene donde hacerlo.
-Quieren implantar nuevas titulaciones para atraer alumnos. ¿Tiene interés en algún grado en particular?
- Es una decisión para tomar a largo o, mejor dicho, a medio plazo porque hay que hacer una planificación pausada y no a las carreras como se ha hecho la adaptación a los grados. Hay que analizar qué posibilidades tiene cada centro, con qué profesorado cuenta, cuántos alumnos puede admitir o qué infraestructuras tiene para dar esas titulaciones.
-Ahora empieza una ronda de contactos con los decanos para conocer sus necesidades. En el caso de Veterinaria, ¿cuáles son las carencias?
-Veterinaria es una facultad, como dice la asociación del Centro de Estudios Veterinarios, homologada a nivel europeo. Es decir, cumple los requisitos de una docencia de calidad, tal y como se exige por la asociación del centro de enseñanza veterinaria. Pero, un problema que ha ido surgiendo como consecuencia de la situación económica ha sido una disminución de partidas para prácticas de campo. En Veterinaria, la docencia práctica es vital y cualquier cosa que la comprometa genera muchos problemas, con lo cual hay que buscar los medios para resolver este tema. Y luego, el problema común de falta de espacios acordes a la enseñanza del plan Bolonia.
-¿Qué piensa hacer para resolver las diferencias de servicios entre Lugo y Santiago?
-Con la guardería, hay que dejar claro de una vez por todas con el Concello qué sucede. A lo mejor Carlos [Herrero] tiene adelantado algo, lo sabré mañana, pero urge saber si el plan [de urbanismo] se va a modificar de forma que se pueda legalizar o si ya es una situación irremediable. Si es así, habrá que ofertar unas condiciones similares a las que tienen en Santiago con guarderías cercanas al Campus, donde hay varias. Pero está claro que así no se puede seguir. Esa infraestructura era preciosa y está inutilizada.