La Xunta endurece su discurso contra la plataforma por la sanidad pública

Carlos Cortés Luis Díaz

LEMOS

El primero fue Dámaso López, cuando advirtió que la recién creada Plataforma en Defensa da Sanidade Pública parecía estar movida por intereses políticos. Y ayer la delegada territorial de la Xunta en Lugo, Raquel Arias, siguió por el mismo camino abierto por el diputado monfortino del PP. Claro que cuando Dámaso López habló, aún no se sabía que la asamblea convocada para la plataforma iba a ser multitudinaria. A pesar de ello, o a lo mejor precisamente por eso, ayer la delegada de la Xunta no escatimó dureza con la asociación que lidera la protesta vecinal en defensa del área sanitaria de Monforte, a la que acusó de ser «un instrumento político para beneficio persoal» disfrazado de buenas intenciones que todos, también la Xunta, podrían respaldar en principio. No acabó de identificar a la persona que se estaría beneficiando de esta campaña reivindicativa, pero quizá sirva de pista que acto seguido reclamó moderación y responsabilidad institucional al alcalde monfortino, Severino Rodríguez, vista su disposición a participar en la manifestación con la que amenazan en la plataforma si la conselleira de Sanidade no los recibe.

Raquel Arias hizo estas declaraciones en Monforte durante un desayuno informativo al que había convocado a los medios de comunicación. Se trataba de un encuentro abierto para hablar sobre proyectos pendientes de la Xunta en la zona, pero la delegada acudió acompañada por el gerente del hospital, Benigno Pérez, y la jefa provincial de Sanidade, Purificación Rivas (además del jefe provincial de Traballo, porque después visitaría el taller de empleo de Ferreira), y se explayó especialmente cuando le preguntaron por el conflicto del hospital.

Raquel Arias insistió en el argumento oficial de que los cambios que prepara la Consellería de Sanidade son para bien. «A Xunta é a primeira que quere garantir o funcionamento do hospital de Monforte, pero non como agora, senón mellor», añadió. Los problemas que puede tener el hospital, dijo, no tienen que ver con ningún pretendido interés oficial por recortar servicios, sino que se deben a dificultades puntuales derivadas de la falta de médicos de determinadas especialidades. Como no es posible obligar a nadie a trabajar en un hospital concreto, la consellería está explorando vías para incentivar a los que elijan estos destinos. La primera la había anticipado ya Benigno Pérez en medio de la tensa asamblea de la Casa da Cultura, y pasa por puntuar en las oposiciones a los médicos que acrediten experiencia en hospitales comarcales como el de Monforte.

Eso es todo lo que la delegada de la Xunta profundizó en el contenido de los cambios que prepara la consellería para reformar la gestión de las áreas sanitarias. Raquel Arias confirmó que la conselleira Pilar Farjas recibirá a los representantes de la plataforma (dijo no saber si estos habían presentado ya o no la solicitud formal), pero evitó confirmar si Sanidade está dispuesta a difundir el contenido del decreto antes de presentarlo en el Parlamento o a negociarlo con la plataforma, los ayuntamientos o los sindicatos.