Vinos que dan la espalda al Xacobeo

LEMOS

Ribeira Sacra es la única denominación de origen gallega por la que discurre el Camino Francés, pero de momento las bodegas no sacan partido de esta ventaja

30 dic 2009 . Actualizado a las 14:53 h.

Portomarín y Paradela suman apenas ochenta hectáreas de viñedo. Poca cosa si se comparan con las cerca de ochocientas que se cultivan entre Quiroga y Pantón. Pero la presencia de los dos municipios de la comarca de Sarria en el mapa vinícola de la Ribeira Sacra tiene un importante valor añadido. Gracias a ellos es la única denominación de origen gallega que atraviesa el Camino Francés, por el que pasan ocho de cada diez peregrinos que acuden a Santiago. Pese a ello, la posibilidad de sacar partido de la Ruta Jacobea para la promoción de sus vinos ha despertado hasta ahora un nulo interés entre las bodegas del sur lucense. Y el próximo Xacobeo no parece que vaya a cambiar las cosas.

La Vitivinícola de O Ribeiro organizó recientemente un concurso de cata, en el que participaron grupos de aficionados de dentro y fuera de Galicia, con el reclamo de las denominaciones históricas del Camino de Santiago. Una estrategia que permitió a la cooperativa ourensana hacer causa común con regiones vinícolas del prestigio de Burdeos o La Rioja, situadas en la ruta que atraviesan la inmensa mayoría de los peregrinos que acuden a Santiago a congraciarse con el Apóstol.

La posibilidad de aprovechar la proyección del Camino Francés fue uno de los principales argumentos del consejo regulador de Ribeira Sacra cuando se aprobó la entrada de viñedos de Portomarín y Paradela en la denominación de origen. Diez años después, la vinculación de la Ruta Jacobea con la viticultura heroica, más allá de las coincidencias geográficas, continúa siendo una asignatura pendiente. Y ello a pesar de la apuesta de la Xunta por convertir al Xacobeo en el gran escaparate de Galicia en el mundo. «Los xacobeos se notan, al menos es mi experiencia en el restaurante, donde influyen y mucho. La gente que está en Santiago se mueve a otros lugares y la Ribeira Sacra suena cada vez más», reconoce Fernando González, de la bodega Algueira.

Algo lejano

Ni el consejo regulador ni la Asociación de Adegueiros da Ribeira Sacra aprovecharon en los últimos años su presencia en ferias y foros especializados para desarrollar campañas promocionales vinculadas al Camino Francés al hilo de la incorporación de Portomarín y Paradela. «A verdade é que sería algo moi interesante, pero quizáis se agardase máis tirón dalgún dos proxectos que xurdiron nesa zona e en moitas adegas o Camiño vese como algo lonxano . Témolo falado no consello e pensamos que sería máis fácil traballar o tema coa ruta do viño en marcha», señala Juan Carlos Varela, presidente del colectivo de bodegueros.

En parecidos términos se pronuncia el presidente del consejo regulador, José Manuel Rodríguez, para el que sería «precipitado» vincular Ribeira Sacra al Camino Francés sin articular previamente una oferta de mínimos en materia de enoturismo que pasaría por concretar el proyecto de entrada en la Asociación Española de Rutas del Vino.

Aunque nadie lo dice abiertamente, otro de los condicionantes para este tipo de promoción es el temor del consejo y de los propios bodegueros a propiciar fricciones con otras denominaciones de origen y con la propia administración al reivindicar para Ribeira Sacra la etiqueta de vinos del Camino de Santiago. «Cuando se organizó en Monforte el congreso internacional del Cervim, en Galicia aparecieron viñas en bancales hasta en Rías Baixas», comenta con sorna un bodeguero.