Paso a paso hasta el apagón analógico

LEMOS

Las empresas instaladoras adaptan una por una todas las antenas reemisoras para que puedan emitir la señal de televisión digital antes del 18 de enero

29 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Ayer le tocó a Rubián y unos días antes fue en Mourelos. La sustitución de los equipos analógicos en las pequeñas antenas que reemiten la señal televisiva en las zonas orográficamente más accidentadas es el primer síntoma del apagón del 18 de enero, la fecha establecida para que una buena parte del sur de Lugo empiece a recibir solo la TDT. Un conductor con buena vista podría distinguir ayer desde la carretera LU-546 (Monforte-Lugo) una actividad inusual en la antena que corona la silueta del monte situado entre Rubián y Bermún, en Bóveda. Un grupo de cuatro personas enfundadas en chubasqueros verdes empalmaba cables y preparaba conexiones al lado de una antena con dos antenas parabólicas recién instaladas.

De cerca se ve que los equipos son nuevos, pero a distancia nadie que no sea un experto podría distinguir que la antena de Rubián ya está preparada para emitir la señal digital. Ahora tiene dos parabólicas cerca de la base, al lado de un arcón metálico que protege las conexiones y dos paneles rectangulares más acoplados a la parte superior de su estructura de ocho metros de altura. «El trabajo es siempre muy similar», cuenta Juan Carlos Santos, de la empresa monfortina Santos Héctor, una de las contratadas por la Xunta para adaptar la tupida red de emisores y reemisores que hacen posible que la señal de televisión llegue a toda Galicia.

El trabajo al que se refiere Juan Carlos Santos requiere normalmente dos días por cada antena. Empieza por la instalación de los nuevos equipos, una tarea en la que es preciso emplear personal especializado en trabajos de altura, ya que las antenas de televisión alcanzan con frecuencia los treinta metros de altura, y que requiere acceder a zonas de monte a las que muchas veces casi no se puede llegar ni en todoterrenos si el tiempo está como estos días.

Pero en realidad, el proceso empieza antes. En las tres fabricas gallegas (Tredes, Itelsis y Egatel) de las que sale el equipamiento técnico de telecomunicaciones necesario para renovar todas las antenas. Una vez en manos de las firmas instaladoras, como Santos Héctor, todo este material va llegando a las antenas. Para ello, es necesaria la colaboración de los ayuntamientos, que son los encargados de hacer las pequeñas obras que sean necesarias en cada caso, como cierres perimetrales para evitar que la fauna silvestre provoque desperfectos, bases de cemento para colocar los nuevos equipos o pequeñas casetas para protegerlos de las inclemencias climatológicas. Solo en material tecnológico, adaptar una pequeña antena cuesta aproximadamente 35.000 euros. En caso de que las instalaciones requieran una conexión vía satélite para garantizar que la señal llegará a las casas con la calidad necesaria, la inversión necesaria puede rondar os 60.000 euros.

Por fases

El ritmo de la adaptación depende de la fecha elegida para el apagón analógico en cada zona geográfica. La antena emisora de la Cabeza da Meda, en el municipio ourensano de Nogueira de Ramuín, dejará de emitir la señal analógica el 18 de enero. Ese día tienen que estar adaptadas tanto la antena reemisora del monte Marroxo, que rebota la señal para el casco urbano de Monforte y la mayor parte de la comarca, y también la media docena de microrreemisores dispersos por el sur de Lugo y el norte de Ourense.

El trabajo ya está terminado en Mourelos (O Saviñao) y Rubián (Bóveda). A la espera están los microrreemisores de A Barrela, A Abeleda (A Teixeira), Sas de Penelas (Castro Caldelas) y Cea. Además, habrá que instalar dos nuevas antenas reemisoras, en Bóveda y en Frontón (Pantón).