Los cambios de forma y color en el fruto se atribuyen a que salió antes de tiempo
26 nov 2009 . Actualizado a las 10:34 h.Es una pera con cuerpo de manzana. El cuento del peral que da manzanas en un huerto de Becerreá tiene, al menos por el momento, un final. La dueña del frutal de Vilar de Frades, Mari Carmen López, decidió llevar la manzana a la Escola Politécnica para que los expertos la estudiasen.
En una sala del Departamento de Produción Vexetal, a Mari Carmen le hicieron los honores y partió con un cuchillo la pieza en dos: «Sabía a pera e as sementes estaban secas, ocas por dentro como un ovo baleiro», recuerda.
Los profesores Santiago Pereira y Belén Díaz compararon el fruto raro con otros del mismo árbol. Las hermanas normales son peras de agua grandes y amarillas; la oveja negra es roja y redonda con la apariencia de una manzana. Al parecer se trata de una pera sietemesina.
Las alteraciones en la forma y pigmentación se atribuyen a las grandes diferencias de temperatura entre el día y la noche en un otoño anómalo, que hicieron florecer al árbol fuera de época, desarrollar un fruto partenocárpico por la ausencia de polen y madurar la pieza de forma incompleta, según explica Mari Carmen: «Era unha pera preparada para saír en febreiro e botou fóra en outubro. Cousas do cambio climático».
A finales de octubre Mari Carmen López descubrió la manzana en el peral. Sorprendida y, sobre todo curiosa por conocer las causas del suceso extraño, los días siguientes vigiló la evolución del fruto esperando a que alcanzase totalmente la forma adulta: «O que máis me importaba era que a vise algún experto e tamén poder quedarme con algunha semente para prantala».
En vista de que las jornadas de viento y lluvia se sucedían, la dueña del peral decidió recoger la manzana hace unos días. «Polo temporal, pero tamén porque tiña medo de que a levase algún gracioso por gastar unha broma», afirma.
Tras el encuentro con los profesores del Departamento de Produción Vexetal Mari Carmen lamenta que las pepitas estén secas. El final del cuento no es para ella del todo feliz; ha saciado su curiosidad, pero albergaba alguna esperanza de que hubiese una mutación y que las manzanas se repitiesen en el peral las próximas temporadas.
Según informaciones que ella misma ha recabado, estos cambios genéticos son muy raros, y en Lleida, de donde procede el peral, llevan tiempo buscándolos sin éxito. «Está claro que é unha pera que saiu a destempo. De todos modos, en febreiro vou facer un inxerto a partir da mesma cana. Por se acaso».