Según muestran los gráficos incluidos en el plan estratégico presentado ayer, en el año 1900 la provincia de Lugo tenía una pirámide poblacional casi perfecta, con el mayor número de habitantes en el tramo de entre 4 y 14 años y el menor entre los octogenarios. En el 2008 esa pirámide se había transformado en una taza, con el mayor número de habitantes en los tramos entre 40 y 50 años y entre 70 y 80.
Sin embargo, aunque la tónica provincial es la que se podría denominar taza poblacional, en lugar de pirámide poblacional, entre los municipios que ocupan los dos extremos, Burela y Sober hay una diferencia sustancial. El ayuntamiento de la costa sigue ofreciendo un cuadro piramidal, si bien con la base más ancha en el tramo de 14 a 24 años, y otro entre 30 y 40.
En Sober el menor número de habitantes está en el tramo inicial hasta los 9 años y son mayoría los que tienen más de 60, y sobre todo en el tramo a partir de los 70 años. Este municipio tiene más gente que supera los 80 años que de 50 a 60.