Un instituto donde las máquinas añoran el pasado

X.M.P.

LEMOS

Si hubiese algún sitio donde las máquinas pudiesen sentir nostalgia y añorar el pasado, uno de ellos podría ser el IES Díaz Castro, parte de cuyas aulas se han quedado con las instalaciones paradas y sin alumnos que las usen. La enseñanza de Metal se implantó en Guitiriz cuando la villa logró contar con un centro de Formación Profesional.

Sin embargo, la directora del instituto, Olga Aguiar, recuerda que cuando se aprobó la Logse (Ley de Ordenación General del Sistema Educativo), no se implantaron esas enseñanzas en ningún ciclo, aunque sí siguieron presentes en el Programa de Garantía Social y en los PCPI (Programas de Cualificación Profesional Inicial). Las instalaciones de soldadura no funcionan este curso, y mientras algunas aulas parecen habitadas por una especie de nostalgia, la matrícula nota la disminución de la oferta formativa. En este curso hay 214 alumnos, cuando no hace mucho, recuerda Aguiar, se rondaba el medio millar.

La directora parece compartir la idea de que no se pueden pedir enseñanzas porque sí, aunque también afirma que las instalaciones del centro podrían mantener una oferta, la relacionada con el Metal, que no se da en otros centros de la comarca de Terra Chá: «No caso de soldadura hai posibilidades de formación», explica.

Vinculación con el tejido

Otra frase suya parece confirmar la idea de que pedir por pedir es casi como hablar por hablar. Aguiar subraya que «os ciclos tampouco poden ser eternos», si bien agrega un importante matiz: «Outra cousa é que os ciclos deban estar vencellados co tecido porque se facilita a formación». En ese sentido cita, por ejemplo, las enseñanzas relacionadas con el mundo del mueble que se imparten en otros lugares.

La directora del IES Díaz Castro sí cree superados los tiempos en que el aprendizaje directo de un oficio parecía estar peor visto que la enseñanza orientada a la Universidad. «Eu creo -asegura- que o mellor que lle pasou á reforma educativa son os ciclos». ¿En qué se nota? «A formación -opina- é moi estricta e garántese a formación. O cambio na concepción da FP é do mellor que pasou. Os ciclos son máis específicos e case se equiparan a unha diplomatura».

Poder dinamizador

Aguiar admite que un ciclo dinamiza el entorno: «Vén xente de fóra, que colle pisos...», explica. Ahora, en cambio, el instituto no solo tiene menos gente de fuera sino que ha perdido, dice, una ayuda del Fondo Socia Europeo para funcionamiento. Otra razón, quizá, para que las máquinas sueñen con tiempos pasados.