Los profesores de la escuela de idiomas de Monforte se sumaron ayer a la campaña de protestas que llevan a cabo sus compañeros de toda Galicia contra el cambio en sus condiciones de trabajo aplicado por la Consellería de Educación. Los docentes de la escuela de Monforte acudieron a sus puestos de trabajo a primera hora de la mañana y dieron clase durante toda la jornada con normalidad, pero se quedaron dentro del centro al mediodía y comieron allí. Pertrechados con comida y sacos de dormir, tampoco se marcharon a la hora de cerrar, sino que se quedaron a dormir en la biblioteca.
Los profesores habían pedido a los alumnos que se presentasen en la escuela a las ocho de la tarde, aunque no tuviesen clase a esa hora. Cerca cien personas respondieron al llamamiento. Entre ellos había también algunos representantes sindicales y políticos, como la concejala de Cultura de Monforte, Alicia Cadarso. Antes también había acudido a mostrarles su apoyo el alcalde, Severino Rodríguez. La directora de la escuela, Rosa Quiroga, intervino ante los concentrados para agradecerles su respaldo y recordar que protestan contra unos cambios impuestos de sus condiciones laborales, «pero sobre todo porque repercuten na calidade do ensino». También habló una alumna, que añadió algunas reivindicaciones propias a las de los profesores, como que se generalice la implantación del gallego como especialidad en las escuelas de idiomas.