Los vecinos de O???????Courel entraron en el año 2009 con la desagradable novedad de que el centro de salud de Folgoso se había quedado sin médico. El profesional que ocupaba la plaza había conseguido que el Sergas le diese plaza en Foz y allá se fue. El rosario de protestas, críticas políticas y promesas incumplidas que empezó entonces y sobrevivió incluso al cambio en la Xunta se prolongó durante nueve meses, pero acaba de terminar. Desde principios de octubre, un médico consulta a diario en el centro de salud de Folgoso y otro en el de Seoane.
El final de la polémica empezó a adivinarse ya en agosto. La última semana de ese mes tocaba pleno y el alcalde, el socialista José López Fontal, esperaba resarcirse de todas las críticas que le había lanzado la oposición local del PP en los meses previos a cuenta de esta polémica. El PSOE tenía preparada una moción que recordaba que seguían sin médico, a pesar de que los nuevos responsables de la Xunta se habían hartado de denunciar esa carencia, tanto que hasta Mariano Rajoy llegó a utilizarla como ejemplo de lo mal que funcionaban las cosas con el bipartito en un par de mítines en la campaña de las elecciones gallegas de marzo. Pero en vísperas de celebrarse el pleno, Fontal anunció que retiraba la moción. Le acababan de garantizar desde la dirección de la Consellería de Sanidade que ya tenían un médico dispuesto a ocupar la vacante de Folgoso. Iba a llegar en cuestión de días, le dijeron.
Finalmente, no fueron días sino semanas, pero el médico llegó. Se trata de Francisco Miranda, una persona muy conocida en la zona, porque además de que llevaba años pasando consulta en el centro de salud de O Incio, también fue concejal por el Partido Popular en Quiroga hasta el 2004. El facultativo atiende a sus nuevos pacientes de Folgoso desde el día 1.
¿Los ahuyentaba Bouza?
Nadie sabe muy bien por qué ha resultado tan difícil encontrar un profesional dispuesto a trabajar en Folgoso. En la consellería atribuyeron el problema a la escasez de nuevos médicos y a la dificultad de convencer a los que ya están trabajando de que acepten un traslado a una zona de montaña.
Lo cierto es que durante todos estos meses un par de facultativos dijeron que sí y se echaron atrás en el último minuto. En su momento, los portavoces locales del Partido Popular acusaron a uno de los concejales del PSOE, Manuel Bouza, de ahuyentar a los aspirantes. Bouza era el médico del centro de salud de Seoane y desde principios de año atendía también a los pacientes de Seoane, echando más horas que las que le correspondían y se supone que también cobrando por ellas.
La polémica se enredó todavía más cuando a las pocas semanas de la derrota de Touriño y Quintana en las elecciones de marzo, Bouza anunciaba por sorpresa que dejaba el PSOE, pero no su puesto en la corporación. La mayoría absoluta del PSOE estaba en peligro, el PP dejó de atacar a Bouza y el alcalde dejó de defenderlo. El nuevo concejal no adscrito empezó a denunciar acoso por parte de simpatizantes del PSOE y pidió protección policial para ir a la consulta.
Finalmente, en septiembre Bouza anunció que dejaba su plaza en O Courel. La consellería lo trasladaba al punto de atención continuada del hospital de Monforte y ponía en su lugar a un médico que hasta entonces trabajaba en el centro de salud de Quiroga y que estuvo todo el mes de septiembre atendiendo la consulta de Seoane y también la de Folgoso. Con la llegada de Francisco Miranda en octubre, el problema parece definitivamente resuelto.
Desde luego, el alcalde de O Courel lo da por solucionado. «A verdade é que non foi sen tempo, pero xa temos os dous médicos, iso é o importante», zanja Fontal.