20 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Es posible que el alcalde escondiera un as en la manga cuando presentó el proyecto de la calle Reboredo. Pero da la sensación de que los vecinos pecaron de ingenuos en la partida con el Ayuntamiento. Aspirar a una calle con doble sentido del tráfico, aceras más anchas y los mismos aparcamientos es pedir demasiado. Y en el juego, cuando uno quiere todo puede quedar sin nada.