Un supermercado abona un céntimo por cada bolsa que ahorre el cliente

LEMOS

Las bolsas de plástico están condenadas a desaparecer de las cajas de los supermercados a corto plazo y a ser sustituidas por lo que se ha dado en llamar opciones sostenibles, que, de alguna manera encarecerán la cesta de la compra. Para ir concienciando a los consumidores de lo que ocurrirá dentro de menos de dos meses algunos establecimientos empezaron ya a tomar medidas. Desde ayer mismo las cajas de los Eroski City de la capital lucense incluyen un programa que calcula el número de bolsas que precisaría el cliente en función de la compra realizada. Si no se hace uso de ellas las propias cajeras devuelven un céntimo de euro por cada una en la cuenta final. El compromiso incluye que si el cliente compra una bolsa reutilizable, se la repondrán por una nueva cuando se deteriore, según figura en el folleto publicitario que facilitan en las cajas.

En el hipermercado de Carrefur de As Saamasas las bolsas de plástico desaparecerán de las cajas el día 1 de noviembre. Fuentes de este centro señalaron que las están retirando paulatinamente en los establecimientos de toda España. En la capital lucense comenzaron el pasado 26 de agosto con la fase de información que supone asesorar a los clientes sobre las alternativas que hay en el mercado frente a este tipo de recipientes y cuyo precio varía entre los cinco céntimos y algo más de tres euros.

A partir del 1 de noviembre los clientes de Carrefour tendrán que decantarse por si aportan sus propias bolsas -en este sentido no existen restricciones- o si adquieran alguna de las propuestas denominadas sostenibles que ofrecerán las cajeras.

Sin vuelta atrás

La decisión de retirar las bolsas de plástico de los supermercados y de otros establecimientos no tiene vuelta atrás. Las cadenas de distribución, que son de las más afectadas, están implantando la supresión poco a poco y realizando estudios sobre las repercusiones en los consumidores, acostumbrados a utilizar todas cuantas necesitaran e incluso dependiendo del tipo de artículo que adquieran.

Desde hace meses los supermercados están intentando concienciar a los clientes sobre lo que se les avecina y tratando de que la medida obtenga el correspondiente respaldo y que el rechazo sea mínimo. En varias ocasiones hubo reparto de bolsas reutilizables y biodegradables, incluso potenciado desde la administración, sin embargo, en las cajas de los establecimientos se pueden ver pocos compradores portando sus propios recipientes para cargar la compra. La mayoría, salvo en aquellos establecimientos en los que las cobran, siguen recurriendo a los tacos de libre disposición y sin ningún tipo de restricciones, de momento.