Los supuestos integrantes de la banda de ladrones de chalés detenidos en los últimos días en Vigo, Madrid, Extremadura y Andalucía siguen pasando por el Juzgado de Chantada. La jueza interrogó el lunes a los primeros y ordenó el envío a prisión de tres de ellos.
La operación continúa oficialmente abierta, así que no hay que descartar que se puedan producir nuevos arrestos. En todo caso, las tomas de declaración a los catorce apresados hasta ahora todavía no han terminado. Y eso a pesar que el Juzgado chantadino dedicó a este asunto toda la jornada del lunes, entre las ocho de la mañana y las nueve y media de la noche.
Los detenidos llegaron el lunes a primera hora en un autobús especial para el traslado de presos. Iban vigilados por un fuerte dispositivo policial, integrado por agentes del cuartel de la Guardia Civil de Chantada reforzados por integrantes del grupo rural de seguridad (GRS) de este cuerpo policial, desplazados desde Pontevedra. Durante toda la manaña, fue incesante el trasiego de vehículos de la Guardia Civil que llevaban y traían a los detenidos del cuartel al Juzgado. En el trayecto entre los vehículos y la puerta del Juzgado, se podía ver que se trataba de gente joven, pero la mayoría trataban de ocultar su rostro con capuchas o con las manos.
Tras los interrogatorios, tres de ellos fueron ingresados en prisión por orden judicial. Ayer se repitieron las mismas escenas. Los coches con los detenidos llegaron al Juzgado a primera hora y a partir de ahí iban pasando uno a uno para que la jueza les tomase declaración.