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Aunque no posee un patrimonio histórico tan abundante como el de otras zonas del sur lucense, el municipio de Bóveda posee un importante y poco conocido conjunto de lugares de interés que complementan el atractivo turístico de la comarca de Lemos.
Uno de los elementos de mayor interés está en el medio natural de este territorio, situado en una zona de transición entre la depresión de Monforte y las montañas de O Incio y O Courel. Ríos y bosques ribereños, prados de siega y bosques de robles, alcornoques y pinos son algunos de los principales ecosistemas de una zona que posee una riqueza natural y paisajístico considerablemente mayor de la que se puede apreciar en un visita superficial. El municipio cuenta con varios itinerarios de senderismo que permiten apreciar un paisaje marcado por fuertes contrastes, entre los que destaca la llamada ruta de Penacova. Un recorrido de 3,4 kilómetros, partiendo de la localidad de Rubián, conduce hasta la casa de turismo rural de Penacova, que posee una de las pocas ferrerías restauradas que pueden verse en toda la provincia, junto con las de Seoane do Courel y de Riotorto. La fábrica artesanal de hierro, construida en el siglo XVIII, se alimentó principalmente con el mineral que era transportado en carros desde las minas de A Veneira de Roques, en el municipio de A Pobra do Brollón. La ferrería, que fue rehabilitada íntegramente en la pasada década, está enclavada en un paraje de singular belleza paisajística a orillas del río de Penacova.
Otras rutas
Otros itinerarios de senderismo fueron señalizados en tiempos más recientes en los alrededores del vivero forestal de Os Trollos, donde hoy se celebra la decimotercera edición de la Festa dos Avós. Las sendas fueron acondicionadas en su día por la Consellería de Medio Ambiente, responsable de este vivero, que por otro lado cuenta con una aula de interpretación del medio forestal gallego.
El particular valor paisajístico del río Mao, el principal curso de agua que baña el territorio de Bóveda, fue resaltado hace unos años con la construcción de un área recreativa en las proximidades de la capital municipal. Dentro de este espacio se encuentra el Muíño do Xil, un molino antaño muy importante para la economía local que fue salvado de la ruina y que, además de estar abierto a visitas turísticas, sigue prestando servicio a los vecinos.
El territorio de Bóveda, por otra parte, ofrece un especial interés para los aficionados a la observación de las aves. La Sociedade Galega de Ornitoloxía organiza con frecuencia jornadas de observación y anillamiento en la parroquia de Ribas Pequenas, una zona situada en uno de los grandes corredores migratorios donde se detienen a descansar y a alimentarse aves de decenas de especies.